Las dos plantas que Alcoa amenaza con cerrar ganaron 53 millones en 2013

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Las fábricas de A Coruña y Avilés, integradas hasta este año en Alcoa Inespal SA, dieron la vuelta a su situación gracias a los resultados financieros y cambios en la política de provisiones del grupo

Feijóo en una reunión con trabajadores de Alcoa en la precampaña de 2012 | EFE

26 de noviembre de 2014 (21:05 CET)

Con la última subasta eléctrica, a Alcoa no le salen los números para garantizar la viabilidad de las plantas de A Coruña y Avilés. Y, atendiendo a la cuenta de resultados de la filial que integra ambas fábricas, mucho menos cuadran los cálculos para sostener con solvencia una amenaza de cierre como la planteada esta semana por la multinacional norteamericana. Es la vuelta a los beneficios, en este caso abultados, el principal argumento en este sentido. La filial que controlaba las plantas gallega y asturiana ganó 53 millones de euros después de impuestos en el 2013.

Alcoa Inespal SA, que se dedicaba a la fabricación de aluminio electrolítico en los centros de A Coruña y Avilés, comenzó en 2013 a gestionar las ventas a terceros a través de la sociedad Aluminio Español SA, una sociedad del grupo. Pero fueron sobre todo los resultados financieros y los cambios en la política de provisiones lo que hizo a la filial dar la vuelta a su cuenta de resultados el año pasado.

La clave del resultado financiero

Antes de impuestos, Alcoa Inespal declaró un beneficio de 53 millones de euros el año pasado, frente a unas pérdidas de 72,7 millones en 2012. Si se descuentan las cargas fiscales de la compañía del grupo norteamericano, el beneficio neto se mantuvo en esos 53 millones, frente a los 54,9 millones de pérdidas del ejercicio precedente.

Las provisiones por participaciones en empresas del grupo fueron clave en este resultado, según refleja en su memoria la propia compañía. En sus cuentas, la disminución de 51,6 millones corresponde a la reversión de la provisión de la inversión en otra sociedad del grupo, Alúmina Española SA, que fue dotada en el ejercicio 2012. Todo ello contribuyó a generar un resultado financiero positivo de 79,1 millones, frente a unos números rojos en este apartado de 35,2 millones en 2012.

También mejoran las ventas

Fueron estas operaciones las que llevaron por la senda de los beneficios a las plantas gallega y asturiana, ya que si atendemos a su actividad fabril, las pérdidas prosiguen. De hecho, en 2013 el resultado de explotación de Alcoa Inespal fue de 26 millones de números rojos, que se redujeron frente al resultado negativo de 37,5 millones el año anterior.

La facturación también ayudó a mejorar la cuenta de resultados, aunque las plantas tienen gran dependencia de otras filiales de Alcoa, al realizar en gran medida ventas intragrupo. Pero lo cierto es que el año pasado la filial que controlaba ambas plantas incrementó sensiblemente su cifra de negocio. Entre ventas y prestaciones de servicios, la facturación se fue a los 312,4 millones de euros, frente a los 263,7 millones de 2012. Y, todo ello, con menos empleados. La plantilla fija estaba situada en diciembre de 2013 en 894 trabajadores, frente a los 978 empleados de 2012. Un ERE explica el descenso.

Segregación

A principios de este año, Alcoa procedió a segregar la actividad de sus fábricas de A Coruña y de Avilés creando las sociedad Alcoa Inespal A Coruña SL y Alcoa Inespal Avilés SL. El proceso despertó la alarma entre los trabajadores, que temían que pudiera preceder a la venta o cierre de las factorías.
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