Las cotizadas gallegas despiden la crisis subiendo el sueldo de sus consejeros

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Las retribuciones llegan a duplicar en algunos casos las del ejercicio anterior y pocos son los que abogan por la austeridad y las recortan

José María Fernández de Sousa, Pablo Isla, Adolfo Domínguez y Jacinto Rey

en A Coruña, 12 de mayo de 2016 (01:15 CET)

Ahora que parece que la crisis quedó atrás y que el consumo se recupera, los máximos órganos de dirección de las empresas gallegas parecen querer sumarse a la fiesta. En 2015, todos los consejeros de las empresas cotizadas gallegas han visto aumentar sus retribuciones, aunque no todos en la misma proporción.

El gigante textil Inditex cerró un ejercicio brillante, en el que su cifra de negocio, sus beneficios o su capitaliazación bursátil alcanzaron máximos históricos. El sueldo de sus presidente, Pablo Isla, también tocó techo. La remuneración del primer directivo ascendió a 12,17 millones de euros, un 53% más que el año anterior.

Los consejeros de la multinacional vieron aumentar de media un 46,8% sus ingresos, salvo Amancio Ortega, su fundador, que cobró los mismos 100.000 euros que en 2014 –más otros tantos de la suma de Gartler y Pontegadea– o Carlos Espinosa de los Monteros, que pasó de 296.000 euro el pasado año a los 227.000 de 2015.

Predicando con el ejemplo

Otro que también hizo un ejercicio de austeridad fue Jacinto Rey, presidente del Grupo San José, que redujo sus emolumentos en 1.000 euros respecto al ejercicio anterior, una cantidad que apenas hace variar los 1,54 millones de euros que percibe por sentarse en el consejo. El resto de consejeros, incluidos sus hijos Javier y Jacinto Rey Laredo, siguieron el camino inverso. Las remuneraciones totales del máximo órgano de dirección ascendieron a 2,37 millones de euros, un 5% más.

En Altia, Tino Fernández y su equipo tienen más que merecida la subida. Su empresa supera ya de largo los 100 millones de euros de capitalización y cerró 2015 con un beneficio neto de 7,26 millones de euros, un 61% más que el año anterior.

Su consejo mantuvo la retribución estatutaria en los 60.000 euros, a lo que hay que sumar los sueldos y honorarios de los consejeros, que en 2015 ascendieron a 333.535,18 euros, apenas 15.000 euros más que el ejercicio anterior a repartir entre sus nueve miembros. En lo que respecta a las dietas, hubo un recorte sustancial, que contrasta con la subida de los sueldos que los consejeros cobraron de otras empresas del grupo.

En horas bajas

El crecimiento de Altia en los últimos años le ha permitido triplicar la capitalización en Bolsa de un histórico como es Adolfo Domínguez. La empresa textil no pasa por su mejor momento. La venta de su establecimiento en el Paseo de Gracia barcelonés le ha dado un pequeño balón de oxígeno, pero la situación no deja de ser delicada.

A pesar de ello, el dinero que destinan a retribuir a sus consejeros y miembros de la alta dirección aumentó un 35,5%, al pasar de los 1,86 millones de euros de 2014 a los 2,51 del pasado ejercicio. No obstante, en su informe anual, matizan que esta variación responde a la incorporación del Director General de Retail Corporativo y el Director de Recursos Humanos Corporativo dentro de la Alta Dirección de la Sociedad Dominante.

Alzas generosas

Otro que también se subió el sueldo generosamente es José María Fernández de Sousa-Faro, presidente de Pharmamar. Concretamente un 86%, hasta los 2,47 millones de euros. También destacan las retribuciones de los consejeros y ex ministros Carlos Solchaga (43%) y Ana Palacio (59,7%), o de Jaime Zurita (86,7%). Otros consejeros, como Rosp Corunna, la patrimonial de Sandra Ortega, apenas registraron variación en sus honorarios.
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