Las Cámaras gallegas se reinventan como sociedades de servicios empresariales

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Necesitan aumentar sus ingresos tras la eliminación de la cuota cameral

Cámara de Comercio de Vigo

05 de octubre de 2012 (22:00 CET)

Son tiempos de cambio para las Cámaras de Comercio gallegas. La continua merma de ingresos desde el año 2010 --cuando el Gobierno central eliminó la cuota obligatoria que empresas y autónomos abonaban a las entidades--, obliga a las nueve Cámaras de Galicia a buscar fórmulas de financiación alternativas que garanticen su viabilidad los próximos años.

La primera medida será aumentar el volumen de ingresos procedente de la prestación de servicios a empresas. Así lo recoge la primera versión del estudio realizado por Deloitte, la consultora encargada de elaborar un plan estratégico para las entidades gallegas. En su análisis, todavía provisional, Deloitte indica que las Cámaras deben potenciarse como sociedades de servicios a empresas e incrementar los ingresos derivados de estos servicios.

“Una de las claves del estudio es esta –expone José Manuel García Orois, gerente de la Cámara de Comercio de Vigo--. La otra es buscar la máxima eficacia, para mantener los servicios a las pequeñas y medianas empresas en este periodo de flaqueza económica. Al menos, aquellos que son más importantes”, concluye.

Servicios

Además de cursos y seminarios para la formación de trabajadores, las Cámaras de Comercio ofrecen asesoramiento jurídico y apoyo a emprendedores, organizan jornadas de promoción y realizan estudios de comercio exterior e interior, entre otras actividades.

Algunas de ellas, se han visto comprometidas por la caída de los presupuestos. La Cámara de Comercio de Pontevedra, por ejemplo, no ha podido organizar este año la pasarela de moda Pontus Veteris, enfocada al sector textil, y ha visto comprometidas otras dos ferias relacionadas con el turismo y el automóvil.

El reto para los organismos gallegos es mantener los servicios a Pymes, en peligro por la caída presupuestaria, y articular un flujo de ingresos derivado de estos servicios que garantice su viabilidad en los próximos años.

A la espera de la ley de Cámaras

Mientras los órganos directivos de las entidades gallegas estudian como cuadrar la ecuación, su proyecto de futuro está también condicionado por la nueva ley de Cámaras, anunciada por el Gobierno, pero de la que nada se sabe hata el momento. “El problema es que sin conocer el texto de la nueva ley es complicado hacer una planificación y unos presupuestos para el 2013”, confirma José Manuel García. “Es un factor que, sin duda, nos paraliza”, concluye.

“Creemos que la nueva ley no estará lista hasta el próximo año y podría cambiar decisivamente el modelo o las vías de financiación”, indican en la Cámara de Comercio de Ourense.

Dos modelos

A la espera de la aprobación del nuevo texto legal, las entidades gallegas auguran un modelo mixto, entre el anglosajón y el europeo.

“Hablamos de un punto entre unas Cámaras de derecho privado con adhesión voluntaria y libre pertenencia, como en EEUU, y unas Cámaras de derecho público, tuteladas por la administración y con ingresos por servicio público”, expone José Manuel García.
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