Las autopistas gallegas pagan sus impuestos en Madrid

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Audasa y Autoestradas de Galicia tributan desde 2009 bajo el régimen de consolidación fiscal con su matriz, el Grupo Itínere

Tramo de la autopista AG-55 / EFE

19 de febrero de 2013 (21:12 CET)

Tan cerca y tan lejos a la vez. Autopistas del Atlántico (Audasa) y Autoestradas de Galicia, controladas en un 100% por Itínere, cumplen con sus obligaciones tributarias en Madrid, donde el grupo tiene a todos los efectos su sede fiscal, aunque el domicilio social está ubicado en Bilbao. Itínere decidió acogerse en 2009 a un régimen de consolidación fiscal para sus filiales y participadas, que le lleva a tributar, por ejemplo en el Impuesto de Sociedades, de forma conjunta como un único grupo. De esta dinámica solamente se libra una de sus participadas gallegas, Acega, de la que tiene solamente un 18,3% y que gestiona la autopista Santiago-Alto de Santo Domingo.

Audasa, domiciliada en A Coruña, pero controlada en su totalidad por Itínere, al igual que Autoestradas de Galicia, que gestiona las autopistas AG-55 entre A Coruña y Carballo y la AG-57 entre Puxeiros y Baiona, son dos de los pilares que sostienen la cuenta de resultados del grupo, pero sin embargo el retorno fiscal de su actividad está en Madrid. Todo ello, fruto del régimen de consolidación tributaria adoptado por la compañía. Así lo admiten fuentes cercanas al grupo concesionario, aunque oficialmente Itínere no entra a valorar esta situación.

Más de 22 millones en Sociedades

La situación fiscal de las concesionarias de la autopista del Atlántico y de Autoestradas de Galicia está recogida incluso en sus memorias, que explican, para el caso de la gestora de la AP-9, que “la sociedad tributa en régimen de consolidación fiscal, formando parte, desde el 1 de enero de 2009, del grupo consolidado integrado por Itínere”. A 31 de diciembre de 2011, según recoge el balance de Audasa, el gasto por Impuesto de Sociedades devengado asciende a 22,5 millones de euros. Un año antes, al cierre de 2010, el citado gasto ascendió a 28,5 millones. Son las arcas de Hacienda en Madrid las que se apuntaron en ambos casos dichos ingresos fiscales, aunque periódicamente la Agencia Tributaria difunda desglosados por comunidades los ingresos por tributos. Este caso, como el de otras grandes empresas, puede reflejar cierta distorsión en las estadísticas tributarias.

Al tributar por Impuesto sobre Beneficios de forma consolidada, Audasa presenta los saldos derivados del citado impuesto en la rúbrica de "deudas con empresas del grupo y asociadas a corto plazo" en su balance de situación. Es habitual que algunas empresas, con centros fabriles en una comunidad, tributen donde tienen su domicilio social, que puede ser otro. Sucede, por ejemplo, con Citroën Hispania, con fábrica en Vigo pero sede en Madrid. Sin embargo, en el caso de Audasa, su domicilio social está en A Coruña, y el de su matriz, Itínere, en Bilbao, mientras que a efectos fiscales el grupo ha elegido Madrid para tributar.

Complejidad societaria

Esto tiene una explicación, aunque algo alambicada desde un punto de vista societario. La totalidad del capital social de Audasa es propiedad de ENA Infraestructuras, S.A.U. (antes Empresa Nacional de Autopistas,) con domicilio social en Madrid. La titularidad de las acciones de ENA Infraestructuras es ostentada por Enaitinere, S.L.U. quien, a su vez, pertenece a Itínere. Es esta última, la matriz del grupo, la que está domiciliada en Bilbao, según las cuentas de la propia compañía.

El esquema fiscal diseñado por Itínere, propiedad en su mayoría del fondo norteamericano CITI, tampoco parece tener en cuenta otros intereses gallegos en la compañía, al margen de sus filiales y de sus ingresos por peaje en Galicia, como son sus accionistas. De hecho, NCG Banco tiene una participación directa en el grupo de infraestructuras algo superior al 23,7%, colocándose como uno de sus accionistas significativos, aunque sin margen en las grandes decisiones. Esta participación del banco presidido por José María Castellano es fruto de dos antiguas participaciones en Itínere, las correspondientes a las antiguas cajas: un 11,5% de Caixanova, por un 12,1% de Caixa Galicia.

Audasa gestiona la Autopista del Atlántico con un período de concesión de 75 años, que vence en el 2048. Por su parte, Autoestradas de Galicia, que explota las otras dos autopistas, cuenta con una fecha de reversión de que se va hasta el 2045, con un período de concesión de 50 años.
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