Un grupo de trabajadores de la empresa de Alcoa en A Coruña durante la concentración convocada tras el anuncio del cierre de la empresa / Cabalar (EFE)
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El grupo español de Aludium, con dos antiguas factorías de Alcoa, y Alibérico, con una de Inespal, logran beneficios y disparan las inversiones

Rubén Rodríguez

Economía Digital

Un grupo de trabajadores de la empresa de Alcoa en A Coruña durante la concentración convocada tras el anuncio del cierre de la empresa / Cabalar (EFE)

en A Coruña, 30 de octubre de 2018 (06:00 CET)

Dos grupos con plantas de la antigua Inespal y eternos favoritos para hacerse con las factorías de Alcoa, logran beneficios y ejecutan inversiones donde la multinacional norteamericana cierra plantas por las pérdidas que generan. Aludium y Alibérico, de tamaño mucho más reducido que la compañía norteamericana, llegaron a 2018 tras acumular ganancias y desarrollando planes de inversiones para apuntalar su crecimiento en el mercado del aluminio.

En el caso del grupo del empresario gallego Clemente González Soler, asentado bajo el holding familiar FGA Main Corporation, tiene en marcha el Plan Horizon 20, activado hace cuatro años para duplicar las ventas en 2020. La compañía, con base en Madrid, integra unas 40 filiales y una veintena de fábricas repartidas entre España, Francia, Marruecos, Australia y Estados Unidos, que consolidan un grupo muy diversificado en cuanto a líneas de producto.

Aludium, controlada por el fondo norteamericano Atlas, tiene perfectamente definido su grupo español a través de las plantas de Amorebieta y Alicante que adquirió a Alcoa, quien suministra producto desde la fábrica de alúmina de Lugo a la factoría vasca. Aludium se marcó el objetivo en 2014 de incrementar un 34% su producción, lo que supondría llegar este año a las 229.000 toneladas gracias a una inversión de 7 millones en Alicante y otra de 25 millones en las instalaciones de Vizcaya. En ambos casos, un escenario opuesto al que atraviesan los trabajadores de A Coruña y Avilés.

Los números de Aludium

Aludium es un grupo homologable en su estructura a Alcoa, pues opera con dos plantas en España que cuelgan de un holding holandés, Sociedad Spain Aluminum Group BV, para aprovechar las facilidades fiscales que ofrecen los Países Bajos en las transacciones de capital, al igual que hace la multinacional norteamericana con Alcoa Netherland Holding.

Sin embargo, la salud de las factorías que el fondo Atlas adquirió en 2014 dista mucho de las plantas que se quedó el vendedor. No solo por las inversiones en ejecución, sino también por los propios números de las instalaciones. Aludium entró en beneficios en 2016, con un resultado positivo de 36,9 millones frente a las pérdidas de 2,4 millones del año precedente. El resultado de explotación fue todavía mayor, mostrando unas ganancias de 38,8 millones. La cifra de negocio se elevó un 4%, hasta los 481 millones.

Como grupo, añadiendo a las plantas de Alicante y Amorebieta la francesa de Castelsarrasin, también adquirida a Alcoa, el beneficio operativo se situaría en los 12,2 millones.

Un crecimiento del 35% en dos años

Sin ser estrictamente un competidor de Alcoa, pues trabaja con productos elaborados en lugar del aluminio primario de la multinacional, la trayectoria es totalmente opuesta.

Aludium no desveló los resultados del año pasado, pero sí que presentó unas previsiones para el presente ejercicio de 653 millones en ventas, un 35% más que en 2016, y una producción de 229.000 toneladas, frente a las 218.000 de aquel ejercicio.

Clemente González Soler, presidente de Alibérico / E.P.

Clemente González Soler, presidente de Alibérico

Alibérico, rentabilidad en todos los segmentos

Con menores beneficios que Aludium, el grupo de González Soler también ha tomado una senda de crecimiento tras superar los 100 millones en activos y exportar a más de 60 países. En 2016 tenía una cifra de negocio de 141 millones, con un resultado de explotación positivo de 11,8 millones y unos beneficios de casi 10 millones.

Alibérico, que se hizo con la planta de Alucoat en Jaén en la privatización de Inespal –y se hubiera hecho con más de no cruzarse por el camino Aloca-- destaca por la rentabilidad de prácticamente todas sus divisiones de negocio. El año pasado cerraron con beneficios Alibérico Packaging (envases); Alucoil, la planta de lacados de Miranda de Ebro, ganó 7,3 millones; e Iberfoil, la fábrica de laminación de hoja fina de Huesca, cerró con casi medio millón de beneficio.

También acabaron en positivo Redbond, la planta de paneles de Elche, y Eurocolor, con base en Logroño y dedicada al lacado de chapas y bobinas de aluminio.

El desmantelamiento de Inespal

La trayectoria en España de Aludium y Alibérico contrasta con la de Alcoa, un gigante mundial del aluminio, pero incapaz de sostener más de dos centros, los de Lugo, de los once que adquirió al Estado durante la privatización de Inespal. Desvinculada de la rama de transformación de alto valor añadido (Arconic) tras la segregación de la compañía, Alcoa no ve la manera de hacer competitivas las plantas de A Coruña y Avilés, mientras en el Gobierno le reprocha falta de inversiones. Lo hizo el delegado del Gobierno en Galicia, Javier Losada, y antes que él la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera.

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