La Xunta renunció a invertir 30 millones en ayudas europeas al sector forestal

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Mientras menguó la inversión productiva, la partida destinada a la prevención de incendios aumentó en 25 millones; empresarios del sector creen que hay un desvío de fondos

Rosa Quintana, anterior conselleira de Medio Rural, y Ángeles Vázquez, actual conselleira

en A Coruña, 20 de febrero de 2016 (04:00 CET)

Hay cierto consenso en la industria forestal y entre los propietarios de montes al considerar que la superficie ordenada y trabajada para la productividad no arde o, al menos, sufre menos incendios que las parcelas abandonadas. Sin embargo, en el último Programa de Desarrollo Rural 2007-2013, el principal programa de ayudas europeas para la Galicia rural, la Xunta relegó las inversiones productivas, mientras que aumentó los fondos destinados a la prevención de incendios.

Las ayudas obtenidas de Bruselas para selvicultura y para la construcción de un monte productivo, clave para la industria maderera y para los propietarios, superaban los 61 millones. Pero se ejecutaron poco más de 30, o lo que es lo mismo, la Xunta renunció a ejecutar 30,2 millones del programa. Para prevención de incendios, los fondos europeos aumentaron en 25,4 millones.

Los 30,2 millones fuera del sector forestal 

Las partidas asignadas constan en el Programa de Desarrollo Rural 2007-2013 y la ejecución en el Informe Intermedio Anual 2014, publicado el año pasado. La comparación de las dos cifras muestra el incremento de las ayudas a la lucha contra incendios y la reducción en silvicultura.

Así, para "el fomento de la silvicultura, con el objeto fundamental de obtener montes arborizados con producciones elevadas y de calidad" se había programado un gasto comunitario de 18,1 millones, pero sólo se ejecutaron 13,3. La Xunta dejó de invertir 4,8 millones de fondos Feader.


La otra gran medida en materia de silvicultura y desarrollo de un monte productivo era "el fomento de la primera forestación de tierras no agrícolas y de frondosas caducifolias", basícamente gastos de plantación forestal y una prima para las plantaciones de castaño en tierras abandonadas.

Tenía unos fondos europeos asignados de 53,2 millones, pero se ejecutaron solamente 27,7 millones, lo que equivale a 25,4 millones menos de lo previsto. En conjunto, los dos proyectos de inversión productiva en el monte gallego se dejaron en el tintero 30,2 millones.


Impacto exponencial

Pero esta no es la inversión perdida, que está bastante por encima. El modelo de las ayudas Feader exige que tanto el Gobierno central como la Xunta cofinancien los programas. Durante el periodo comprendido entre 2007 y 2012, debían aportar un 57% de la ayuda recibida. A partir de 2013 se redujo a un 25%.

Al no ejecutar las ayudas, tampoco se realizaban las aportaciones de Xunta y Ministerio. Como tampoco las empresas o productores estaban incentivados a invertir. Estas subvenciones financian un porcentaje de una determinada actuación, por ejemplo, plantar castaños en superficie abandonada. El resto de la inversión, la tiene que asumir el beneficiario. En este concepto se basa el dinamismo económico que generan los fondos Feader.

Los incendios queman 25 millones más

¿Qué pasa cuándo las ayudas no se ejecutan? El Gobierno gallego tiene básicamente dos opciones, o perder los fondos asignados o solicitar que se transfieran a otro programa. Es por este motivo que varios empresarios relataron a este medio sus sospechas de que se estén desviando fondos europeos hacia la lucha contra los incendios forestales.

Y es cierto que, a diferencia de las otras dos partidas, los fondos destinados a la prevención de incendios fueron superiores en 25,4 millones a los asignados inicialmente en el Programa de Desarrollo Rural.



¿Cuánto cuestan los incendios?

Así consta en los mismos documentos citados anteriormente. Las ayudas previstas eran de 81 millones y las ejecutadas de 101,9 millones. A esta diferencia de más de 20 millones hay que sumar una redistribución de 4,5 millones que solicitó la Xunta en septiembre de 2015 para el "cierre óptimo del programa 2007-2013 y la completa ejecución de sus recursos financieros a 31 de diciembre de 2015".


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"En este momento y teniendo en cuenta la cuantía de los compromisos adquiridos, se estima necesario reconsiderar el importe destinado a la medida incrementándolo en 4.558.068 euros", explicaba el Gobierno gallego.

Y añadía: "En concreto, se propone un ajuste en la cuantía correspondiente a las actuaciones incluidas en la parte horizontal fijada en el MNDR (226.1: prevención de incendios forestales), dada la especial necesidad de priorización de la labor preventiva por su eminente contribución ambiental".

Estas medidas consisten básicamente en material y equipo contra incendios, cortafuegos, desbroces, convenios con ayuntamientos para la prevención de incendios y subvenciones a las comunidades de montes para la misma tarea.

El problema, explican fuentes del sector, es que repercuten poco o nada en la economía del monte, sin estímulos para aserraderos, empresas de aprovechamiento forestal o silvicultores.
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