La Xunta prescinde de KPMG, auditora de las cajas, y contrata a Deloitte para empresas públicas

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El conselleiro Francisco Conde cuenta con la nueva firma para Xesgalicia, Sodiga y otros tres fondos de capital riesgo

Francisco Conde, conselleiro de Economía / EFE

23 de abril de 2013 (21:12 CET)

La Consellería de Economía ha activado un discreto relevo en el frente auditor de las empresas públicas directamente relacionadas con el departamento que dirige su nuevo titular, Francisco Conde, pero de cierto calado por las connotaciones de sus protagonistas. La Xunta, así, ha decidido prescindir de los servicios de KPMG, la auditora firmante de la due diligence que otorgó todas las bendiciones a la fusión de las dos cajas gallegas, y ha procedido a contratar a Deloitte como la firma encargada de chequear las cuentas de sociedades públicas y fondos de capital riesgo.

Hasta ahora, tanto sociedades como Xesgalicia, el instrumento que gestiona todos los fondos de inversión y de capital riesgo de la Xunta, como la Sociedad para el Desarrollo Industrial de Galicia (Sodiga), tenían cada año como auditor a KPMG, y los informes que acompañaban sus cuentas se solían presentar, en ambos casos, sin salvedades. Desde este mismo mes de marzo, la encargada de auditar las cuentas de ambas sociedades será Deloitte. Así consta en las anotaciones realizadas por el departamento pilotado por Francisco Conde en el Registro Mercantil de A Coruña.

También en otro fondos

Deloitte, unas de las líderes en el sector a escala internacional, también se encargará a partir de ahora de auditar las cuentas anuales de diversos fondos de capital riesgo de la Xunta. Son los casos de al menos tres: Emprende, Xes-innova y Adiante 2000, que viene a ser instrumentos impulsados para actuaciones de apoyo a empresas, cada uno con un perfil distinto. Los tres han renovado su auditor este mismo mes.

Con el discreto relevo de KPMG por Deloitte impulsado por parte de la Consellería de Economía se cierra un capítulo de relativa convulsión en cuanto a los informes que emitía dicha firma, no con respecto a las cuentas de las empresas de la Xunta, pero sí en lo que hacía referencia a sus prospecciones, en este caso de muy mal recuerdo. Como consultora independiente, KPMG avaló la apuesta del Gobierno de Feijóo por la fusión de las dos cajas gallegas. El informe, realizado en enero de 2010, concluía que la unión de Caixa Galicia y Caixanova aumentaría la solvencia y los márgenes de la entidad resultante.

El informe del millón de euros

El estudio de KPMG calculaba que la fusión de las cajas obligaría a cerrar 296 oficinas, 13 de ellas en el extranjero, y a recortar las plantillas de ambas entidades en 1.296 empleos, muy por debajo del sacrificio que finalmente hubo que asumir. El coste de la reestructuración sería de 485 millones de euros. La unión de las entidades, según las estimaciones de KPMG, ahorraría unos 120 millones de euros al año dadas las sinergias que se crearían entre ambas cajas y daría beneficios desde el primer año de actividad, según sus cálculos.

El relevo de KPMG por Deloitte en las sociedades y fondos públicos gestionados desde Economía se produce precisamente al tiempo que arranca la comisión de investigación sobre las cajas gallegas en el Parlamento. Las previsiones iniciales apuntan a que la comisión no se prolongue más allá de junio. Aunque la Xunta y el propio Feijóo se brindaron a dar a conocer el informe de KPMG en numerosas ocasiones, lo cierto es que transcurridos ya tres años de la amarga fusión el contenido íntegro de la due diligence no se ha hecho público.

Diversas estimaciones, nunca desmentidas oficialmente, cifraron la retribución de KPMG por el informe que avaló la fusión de las cajas en un millón de euros. Las factura y honorarios de las auditorías de KPMG por chequear las cuentas anuales de firmas como Sodiga y Xesgalicia ascendió en los últimos años a 21.000 euros por ejercicio auditado.
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