La Sepi corta el grifo de las inversiones en Navantia

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El grupo de astilleros cumple con el plan de reducción de costes recortando un 58% la inversión, pero no evita otro año de pérdidas

Vigilia de los trabajadores de Navantia Ferrol en protesta por la falta de trabajo | EFE

06 de agosto de 2014 (22:55 CET)

Si la solución para levantar el dique flotante de Ferrol pasa por pagar la estructura con fondos propios de Navantia, como explicó el popular, Enrique Tellado, la misión es casi imposible. Así lo aseguró el diputado y así lo corroboran los números. No solo porque el grupo de astilleros públicos haya cerrado otro ejercicio en pérdidas, con 59,7 millones en números rojos en 2013, sino porque la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi), que ostenta el 100% de los astilleros, continúa desarrollando un estricto plan de ajuste para intentar reflotar el barco. El de Navantia y el de Correos, otra de sus participadas en problemas.

Si en 2012 las inversiones del grupo público de astilleros, más allá de sus gastos corrientes, se redujeron a la mitad de lo presupuestado, 16,7 millones, el último ejercicio siguió la misma tónica. Kas inversiones se desplomaron un 58% en comparación con el presupuesto ejecutado el año anterior, quedándose en 6,9 millones. Es el recorte de gasto que consta en la memoria anual de la Sepi y que va de la mano con el programa de ahorro en costes fijos, que conllevó otro recorte de 20 millones en gastos de personal y de 23 millones en suministros durante 2012. También las inversiones destinadas a materiales, intangibles y bienes inmobiliarios se redujeron hasta algo más e 7 millones, frente a los 11,8 del año anterior.

La reparación, clave

A la espera de que Navantia oficialice las cuentas del ejercicio, la memoria de la Sepi va desgranando algunos datos llamativos. Por ejemplo, que el 68% de la contratación de los astilleros, que ascendió a 301 millones, debe imputarse a contratos de reparaciones, especialmente, los buques de gas licuado que ponen a punto en Ferrol.

Precisamente, el dique flotante, que parece definitivamente aparcado tras la negativa de Bruselas, permitiría abrir para los astilleros de Ferrolterra el mercado de la reparación de grandes buques y barcos de última generación, fundamentalmente gaseros, uno de los negocios más lucrativos del momento.

Pérdida de peso

Navantia representa para la Sepi su principal gasto de I D, el 18% de su facturación total y también el 18% de sus gastos de explotación en un grupo en el que están Correos, EFE o Tragsa, entre otras.

Los astilleros han adelgazado notablemente de un año para el otro, en parte por el plan de ahorro y en parte por la causa de que este se pusiera en marcha, la falta de contratos. En 2012 representaban el 21% de la facturación de Sepi y el 22% de los gastos, es decir, tres puntos porcentuales más.

Y es que Navantia ha ido a menos, aunque haya logrado reducir pérdidas. La cifra de negocio cayó desde los 918,9 millones de 2012 hasta los 709,6 millones del último ejercicio, según consta en la memoria de la Sepi. Las instalaciones de Ferrol aportaron cerca de 210 millones a la facturación, de los que 207 corresponden a los trabajos para la Armada Australiana. El grupo público de astilleros cerró el ejercicio con 59,7 millones en pérdidas, frente a los 78,2 millones después de impuestos del año precedente, en el que el resultado de explotación arrojaba pavorosos números rojos por valor de 131 millones.
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