La petrolera Repsol ha dado un giro verde hacia la sostenibilidad. Foto: Efe/MA

La senda rentable: Repsol y el cambio climático

La revista INVERSIÓN analiza esta semana el giro verde de la petrolera Repsol hacia la sostenibilidad del medio ambiente

Las compañías que cotizan en bolsa y cuyos ingresos proceden al menos en un 10 por ciento de energías verdes, eficiencia energética o tecnologías limpias están superando con creces todas las mediciones del mercado de valores, destaca la revista INVERSIÓN en su número de esta semana. El pasado año obtuvieron una rentabilidad más elevada que los 94 principales índices de renta variable del mundo, con la salvedad de dos, Rusia y Grecia.

En España, según recuerda el semanario económico del Grupo Economía Digital, Repsol ha dado el paso de entrar en esta senda rentable y desde un primer momento lo está notando. El fondo soberano de Noruega, que el pasado mes de marzo decidió dejar de invertir 11.000 millones de euros en las empresas de petróleo y gas para apostar por las renovables, no solo no ha dejado de invertir en la petrolera española, sino que ha incrementado su apuesta por ella.

Todo cambió cuando Repsol anunció a principios de diciembre de 2019 un ambicioso plan para convertirla en una compañía verde. Su objetivo es lograr cero emisiones netas de CO2 en 2050 y para ello está dispuesta a provisionar 4.800 millones de euros. “Si no cuidas los criterios medioambientales y de gobernanza te quedas fuera de las apuestas de los inversores”, asegura Javier Molina, portavoz de eToro en España, en declaraciones a la revista INVERSIÓN. Y es que uno de cada cuatro dólares, de un total de 46.000 millones de activos bajos gestión, está invertido bajo estas premisas.

La rentabilidad de la estrategia verdes para Repsol

El cambio a una estrategia verde ha dado sus frutos a Repsol en menos de un mes, puesto que el fondo noruego ha aflorado una participación del 3,062 por ciento, elevando casi dos puntos la que tenía a finales de 2018, cuando ésta se situó en el 1,5 por ciento. En total, una inversión de 660 millones de euros que lo colocan como el tercer máximo accionista de la compañía que preside Brufau. Además, ese 3,06 por ciento es la misma y, a su vez, máxima posición del fondo en una IBEX junto a la que tiene en Iberdrola.

Darío García, analista de XTB, explica que la entrada de Norges Bank persigue como objetivo beneficiarse "del cambio de modelo energético" aunque es una inversión que marcará todo un reto tanto para Repsol como para el fondo soberano noruego, puesto que los plazos a cumplir de cero emisiones se sitúa lejano en el tiempo, 2050. De momento, apunta la revista INVERSIÓN, si se tiene en cuenta la cotización de Repsol, con dividendos, ya está en la zona de máximos históricos que alcanzó en el año 2018.

Un artículo de Economía Digital

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