La primera empresa de gas 'no convencional' en Galicia emigra a Burgos

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BNK Petroleum cambió su domicilio social el pasado diciembre, ante la nula actividad en la comunidad

Concentración contra el 'fracking' en Santander | EFE

10 de enero de 2014 (22:30 CET)

Galicia se mantiene alejada, de momento, del polémico fracking, una técnica usada para la extracción de gas no convencional que emplea la fractura hidráulica. Tanto, que la única empresa que se dedicaba a este sector de forma específica en la comunidad ha levantado el vuelo. Se trata de BNK Hidrocarburos, antes denominada Trofagás Hidrocarburos SL. La sociedad ha pasado de estar domiciliada en Vigo, a tener su sede en Burgos.

En 2010, la petrolera estadounidense BNK Petroleum constituyó Trofagás Hidrocarburos SL, empresa con 5.000 euros de capital social y cuyo objeto son “las actividades de búsqueda, investigación, prospección o exploración de gas, quedando condicionado el inicio de dichas actividades a la obtención de las necesarias autorizaciones, permisos o concesiones administrativas de los organismos públicos competentes”.

Proyectos en marcha, pero no en Galicia

Trofagás, que posteriomente se cambió el nombre por BNK Hidrocarburos está administrada por el holding español de la multinacional estadounidense. Cuando se constituyó, el grupo decidió que su domicilio se asentaría en Vigo. Sin embargo, la ausencia de proyectos en la comunidad ha hecho que la controvertida empresa haya emigrado a Burgos. De hecho, tanto esa región como Cantabria son de las más prolíficas en España en cuanto a proyectos de extracción en marcha.

Hacia meses que la empresa planeaba poner rumbo a tierras castellanas. Aseguraban que su presencia en la comunidad gallega era “anecdótica” al no tener ningún proyecto en marcha. Fue precisamente el pasado diciembre, cuando se dio luz verde al cambio de domicilio social, según datos del Registro Mercantil.

El Parlamento se posicionó en contra


La marcha de BNK Hidrocarburos de Galicia viene a cerrar un 2013 que ha estado marcado por las movilizaciones en torno a proyectos controvertidos relacionados con el subsuelo gallego. El más conocido, sin duda, el de la mina de oro a cielo abierto en Corcoesto que pretendía explotar Edgewater. Durante el pasado año, la Xunta paralizó los planes de la empresa canadiense al no reunir los requisitos técnicos y económicos exigidos.

También a comienzos de 2013, el Gobierno gallego cambió su postura con la polémica fractura del subsuelo. El Parlamento aprobó por unanimidad frenar la llegada del fracking a la comunidad, por lo menos, hasta que no se asegura la inocuidad de la técnica para las personas y el medio ambiente.

Multinacional en números rojos

La americana BNK Petroleum acumula pérdidas desde hace varios ejercicios y muchos de sus ingresos proceden, de momento, más de la venta de licencias de explotación que de la extracción de gas. En el tercer trimestre del año pasado tuvo unas pérdidas de 2,4 millones de dólares, frente a las de 4,3 millones de un año antes.
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