La plantilla de Navantia rebaja la euforia y teme que 2017 sea un año en blanco

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Los trabajadores de la empresa pública señalan que los jackets generan poco empleo, ya que son fundamentalmente firmas auxiliares las que se encargan de fabricarlos

Astilleros de Navantia en la ría de Ferrol.

A Coruña, 04 de enero de 2017 (06:00 CET)

Euforia contenida en Navantia tras rubricarse el acuerdo entre la empresa pública, Windar e Iberdrola para la construcción de 42 jackets para un parque eólico en el Mar del Norte. La plantilla de los astilleros ferrolanos recuerda que, a pesar de que se garantiza carga de trabajo para la comarca, los empleados de la empresa pública se enfrentan a un año, el 2017, marcado por la escasa actividad.

El presidente del comité de empresa de Navantia Ferrol, Javier Galán explica que la carga de trabajo que va a Fene es fundamentalmente para las empresas auxiliares. En este sentido, recuerda que "cuando un astillero tiene carga de trabajo no se dedica a hacer jackets, sino que hace barcos". Por este motivo exigen a la firma participada por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) la construcción de algún tipo de embarcación.

Bajo mínimos

Los astilleros de la ría de Ferrol están pendientes de un encargo de Defensa de cinco fragatas que, como apunta Galán, "no darían trabajo de inmediato" También de las patrulleras australianas, "cuya construcción arrancaría a finales de este año o principios de 2018". Mientras tanto siguen trabajando en la proa y la cámara de máquinas de los Suezmax encargados al astillero de Puerto Real (Cádiz) y en la culminación del flotel, que se entregará este mismo mes.

Respecto al Buque de Acción Marítima (BAM) que construyen para la Armada, Galán apunta que los bloques están a punto de entrar en grada "lo que deja el trabajo en manos de las auxiliares". "La mayor parte de la plantilla principal –formada por unos 2.200 trabajadores entre Fene y Ferrol– entraremos en subactividad a partir de este mes", recalca.

Cambio de proyecto

En la misma línea se pronuncia Marcelo Amado, miembro de la sección sindical de la CIG en Navantia, que adelanta una "desocupación importante" a partir de la primavera. Con el flotel entregado, la plantilla se centrará en el BAM que, como explica, "está ya bastante adelantado" y, además, "como los plazos son holgados, la ocupación es mucho menor".

El representante sindical indica que este tipo de embarcaciones "salen más rematadas de la grada que un flotel" y que, dependiendo del momento, puede ocupar a unas 50 ó 60 personas. Respecto a los jackets, reconoce que de Navantia solo trabajan en el proyecto "cuatro o cinco personas, nunca más de una decena", ya que, a excepción de la coordinación, "el resto está todo subcontratado". "Cuando se trata de vender carga de trabajo siempre se tiende a exagerar", sentencia.
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