La planta de Stolt Sea Farm en Quilmas, en juicio por supuestos vertidos 

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Los demandantes dicen que la empresa reconoce haber operado sin controles 

09 de abril de 2012 (17:38 CET)

No es la primera vez que las empresas relacionadas con el cultivo acuicola tienen problemas en Galicia por supuestas prácticas contra el medio ambiente. Este lunes el director general de la piscifactoría de rodaballo de Stolt Sea Farm en Quilmas, en Cernota, declaró como imputado por un supuesto delito contra los recursos naturales.

La denuncia fue presentada por la cooperativa de agricultura ecológica Raínha Lupa debido a que supuestos vertidos de la fábrica afectaban a una de sus parcelas, de más de 800 metros cuadrados.

Según el abogado de los demandantes, el director general, Pablo García, habría negado los vertidos de la planta sobre el terreno agrícola pero sí habría reconocido que operó “sin permiso de vertidos ni controles administrativos desde 1996 a 2008”.

Aval de la universidad

La denuncia fue avalada por un informe del departamento de química de la Universidad de A Coruña. El escrito dice que “los terrenos están contaminados por materiales pesados y substancias salinas de residuos industriales”.

El presidente de la cooperativa ecológica, Xosé Manuel Casais, dice que las actuales plantaciones de trigo y patata no consiguen germinar por la contaminación.
 
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