La patronal del metal sigue la guerra con Alvariño y fuerza la dimisión del presidente del Club Financiero

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Asime oficializa su baja de la institución privada mientras maniobra para expulsar a Javier Garrido Valenzuela, primo del vicepresidente de la Xunta

Núñez Feijóo y Javier Garrido Valenzuela

en Vigo, 18 de abril de 2015 (01:02 CET)

El efecto dominó de las elecciones en el seno de la Confederación de Empresarios de Pontevedra (CEP) no ha hecho más que principiar, y acaba de tocar una codiciada y simbólica ficha de las instituciones patronales de Vigo y Pontevedra. La poderosa patronal del sector metalúrgico Asime capitaliza un movimiento para forzar la salida inminente del actual presidente del Club Financiero de Vigo-Círculo de Empresarios de Galicia (CFV), Javier Garrido Valenzuela, primo del vicepresidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, y banderín de enganche en la entidad privada del actual presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) y fundador de la entidad, José Manuel Fernández Alvariño.

El fuego cruzado derivado de las elecciones en la CEP, celebradas el pasado 26 de febrero, y en la que salió elegido nuevo presidente Jorge Cebreiros ha continuado en las trincheras, y se ha saldado con una nueva escaramuza que tendrá como consecuencia más visible la dimisión en los próximos días del actual número uno del Club Financiero, según pudo saber este medio de fuentes solventes. La cuestión ahora es cómo dignificar la marcha del presidente del CFV, que podría hacerse coincidir con una reunión, el próximo día 23, en la que se debatirá la situación financiera del club, al parecer muy precaria.

Motín a bordo

Según esta versión, numerosos empresarios socios de la entidad han perdido parte de la confianza depositada en Garrido Valenzuela, no tanto por el balance económico que tenía la encomienda de enmendar y que ya es difícil redirigir desde hacía años, sino por motivos bien distintos. Garrido, quien ya sufrió un amago de motín al conceder el año pasado la medalla de oro de la entidad a la firma cervecera Estrella Galicia, habría influido en las votaciones celebradas en la CEP, inclinándose a favor del candidato Jorge Cebreiros, apoyado en la sombra por el presidente de la CEG.

Muchos empresarios del CFV, a medida que se aproximaban las elecciones de la cúpula empresarial pontevedresa, consideraron que las actividades de Garrido se iban convirtiendo poco a poco en maniobras favorecedoras de un determinado candidato. Hay una clave: Garrido fue en su momento vicepresidente de la CEP con Fernández Alvariño, al igual que lo fue Jorge Cebreiros, ahora presidente de los empresarios de Pontevedra. Un par de meses antes de que Alvariño fuese elegido en la CEG, Garrido pasó, como cabeza de la única lista presentada, a ser designado presidente del CFV, fundado por aquel. De talante conciliador y directo, y siempre bien posicionado, Garrido, sin embargo, se ha granjeado poderosas enemistades por su apoyo incondicional a Alvariño.

Tensión latente

La probable futura dimisión de Garrido Valenzuela no es más que un nuevo episodio de tensión entre Asime y el presidente de la CEG, cuyas relaciones, con todo, han sido un buen ejemplo de aparente fair-play, entre pesos pesados patronales, si bien las cargas de profundidad entre ambos, y siempre a cubierto de ojos extraños, son cada vez más frecuentes. Así, una vez producidas las elecciones, con la victoria final de Cebreiros, la patronal del metal, considerando que había habido injerencias intolerables en las votaciones, pidió la baja automática en el CFV, para presionar a Garrido. No fue hasta el pasado el 1 de abril cuando se oficializó su salida. De hecho la web del club privado lo mantiene intacto. A Asime le siguió la patronal de talleres de automóviles Atra.

Dos presidentes

Asime, y todo lo que arrastra, volvería al CFV si Garrido (que tiene como vicepresidentes a Emilio Pérez Nieto -Grupo Pérez Rumbao- y a Manuel Rodríguez -Rodman) presentase su dimisión en los próximos días, coincidiendo incluso con la reunión para la votación de las cuentas del club privado. Este nuevo movimiento en la cúpula patronal marca tendencia y supone ya el segundo presidente devorado por las luchas internas en las instituciones empresariales.

Si el primero fue el propio Luis Novoa, anterior presidente de la CEP, a quien las urnas le fueron esquivas por tan solo 3 votos, (si bien el proceso electoral ha sido impugnado por presuntas irregularidades), ahora será Garrido Valenzuela el siguiente en caer. A ello hay que añadir la expulsión de García Costas por parte de Asime para impedir su candidatura a la vicepresidencia de la CEP apoyando al presidente a la postre ganador. García Costas, por su parte, también ha dado de baja sus empresas en la patronal del metal como consecuencia de su previa expulsión.

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