La otra cara de Inditex: los trabajadores de Bershka quieren cobrar más

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Los trabajadores del centro logístico de Tordera protestan y piden que los buenos resultados de la cadena "se reflejen en la nómina"

Protesta en uno de los turnos de la plantilla del centro logístico de Bershka

A Coruña, 24 de marzo de 2015 (00:00 CET)

Todo es de color de rosa en Inditex, o casi todo. La semana pasada, la compañía textil de Amancio Ortega presentó los resultados correspondientes al ejercicio 2014-2015. Las cifras superaron las expectativas de los propios analistas. Registró unas ventas por valor de 18.117 millones de euros, un 8% más que el ejercicio precedente y los beneficios crecieron un 5%, superando la barrera de los 2.500 millones.

La buena situación de la compañía no la libra, no obstante, de conflictos laborales, como el que se vive estos días en el centro logístico que abastace a Bershka y que está ubicado en Tordera (Barcelona).

Bonus a los trabajadores

En la presentación de los resultados ante la prensa, el presidente del grupo, Pablo Isla, insistió en la necesidad del gigante de agradecer a todos los trabajadores de Inditex el esfuerzo que hace posible las magnitudes de la textil.

Por eso, la multinacional anunció que a partir de este año pagará un bonus del que se beneficiarán unos 70.000 empleados de todo el mundo. Aquellos que tengan más de dos años de antigüedad. Eso sí, el incentivo solo llegará a las carteras de los trabajadores si los beneficios de la empresa crecen.

El plan de la compañía consiste en repartir entre los trabajadores de tiendas, logísticas y fabricación el 10% del aumento de beneficios que logren de un año a otro. El tope será el 2% del beneficio neto.

Pactos laborales entre empresa y trabajadores

Pero, a pesar de la buena salud de Inditex y del reciente guiño a los trabajadores, la compañía no está exenta de polémicas laborales. La última se vive en la planta logística de Bershka, en Tordera (Barcelona). Allí el grupo negocia las mejores de las condiciones de trabajo de la factoría, pactos entre empresa y plantilla que suelen tener una vigencia de tres años.

Durante el año pasado se negociaron pactos de condiciones de trabajo, entre otras, en las once fábricas de la multinacional en Galicia, así como en varios centros logísticos, como el de A Coruña, León o Meco (Madrid). Ahora, empezado 2015, se retoman de nuevo las negociaciones con otros de los armarios de Inditex. De partida las perspectivas eran halagüeñas ya que, en los acuerdos alcanzados el pasado año, Inditex comprometió aumentos salariales que superaron siempre el 11% y que llegaron hasta el 15% en algunos casos.

Pero las negociaciones parecen haberse atragantado en Bershka. Según explican en la web de CCOO, la falta de acuerdo en la mesa de negociación llevó a la central sindical a iniciar asambleas informativas la pasada semana. En ellas, recibieron "el respaldo de la plantilla para comenzar movilizaciones". Estas se iniciaron el pasado viernes, día 20.

Los trabajadores recuerdan el crecimiento de Bershka

"Los magníficos datos que publicó la compañía, en los que Bershka creció más de un 7%, nos arma de razones suficientes para reivindicar un acuerdo acorde con la marcha de la empresa", indican.

Según el sindicato, la protesta del pasado viernes, que consistía en una pitada de los coches de los empleados, fue un éxito. "Fue apoyada y secundada en el turno de mañana, tarde y noche, reivindicando así que la buena marcha de la compañía se refleje en la nómina de los trabajadores de Bershka Logística".

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