La minera de Corcoesto prepara su ofensiva contra la Xunta

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Afirma que sigue buscando inversores y que recurrirá la negativa del Gobierno gallego

Manifestantes en contra de la mina de Corcoesto | EFE

15 de marzo de 2014 (15:20 CET)

Poco o nada ha cambiado para Mineira de Corcoesto, la filial de la canadiense Edgewater, después de que la Xunta liquidase el último trámite para cancelar su proyecto extractivo en Bergantiños. De hecho, la denegación definitiva de los permisos, resuelta el 11 de marzo, se esperaba desde que se anunció la negativa del Gobierno gallego.

Aunque la empresa dice no tener constancia todavía de dicha denegación, su recepción será el pistoletazo de salida en la batalla que prevé mantener para salvar la extracción. Los planes de Edgewater pasan por lograr inversores, tarea en la que está desde hace tiempo enfrascada, y recurrir la denegación de la Xunta. Fuentes de la empresa recuerdan que la Declaración de Impacto Ambiental positiva que logró de la Administración gallega tiene una vigencia de cinco años e implica que la extracción es medioambientalmente viable. Por lo que entiende que una vez que soluciones sus problemas de tesorería, la Xunta no podrá poner ningún impedimento.

El problema de la solvencia

El principal escollo para los planes de Mineira de Corcoesto, tras lograr el informe ambiental favorable, se refiere a que la Xunta exige una solvencia mínima del 25% de fondos propios sobre la inversión del proyecto, lo que supone que la empresa debe reunir 27 millones en su balance con esta naturaleza, de los 110 que prevé invertir. Este factor protagonizó el viraje del Gobierno gallego, en un primer momento decididamente favorable a los intereses de Edgewater, a pesar de la presión social en su contra.

Desde que se hizo público el “no” del Gobierno gallego, Mineira de Corcoesto apura las negociaciones con inversores para lograr una inyección de capital suficiente y salvar el obstáculo de la solvencia.
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