La industria gallega del motor emigra a Portugal... y la fuga irá a más

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Los menores costes laborales y de implantación movilizan la inversión hacia el país vecino, lo que a su vez provoca un efecto llamada al resto de empresas auxiliares

El sector de la automoción apenas logra captar inversiones

en A Coruña, 07 de julio de 2016 (00:37 CET)

El sector de la automoción en Galicia alcanzó en 2015 los 8.200 millones de facturación y empleó de manera directa a 19.100 personas, lo que equivale al 12% del empleo industrial de la comunidad, según los últimos datos publicados por el Clúster de Empresas de Automoción de Galicia (Ceaga). Su peso en la economía gallega ha sido siempre muy significativo, pero en los últimos meses ha comenzado a producirse una fuga de empresas auxiliares hacia Portugal que amenaza con no tener fin.

Firmas como Antolín, Benteler, Cablerías Auto, Grupo Copo, GKN, Hispamoldes, Marsan o Viza, que forman parte del Ceaga, ya cuentan con presencia en el país vecino, que ha visto como el número de empresas de componentes de automoción se multiplicaba por cinco en la última década.

Herida abierta

Lo peor, como apuntan fuentes conocedoras del sector, está aún por venir. En el último año, Galicia no ha conseguido atraer inversiones de nuevas empresas interesadas en asentarse en la comunidad, a pesar de los anuncios de nuevos modelos PSA Citroën. Portugal, por su parte recibirá inversiones millonarias en los próximos años. Compañías como Faurecia, Continental o Bosh han anunciado su implantación en el país y el desembolso de cantidades que rondan los 50 millones de euros cada una.

Desde la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Galicia (Asime), en la que se integran buena parte de estas empresas, su secretario general, Enrique M. Mallón, incide en la necesidad de cuidar toda la cadena de valor de la industria de la automoción, puesto que, en ocasiones, "algunos eslabones sufren de manera especial el incremento de la producción en Portugal".

Evitar la deslocalización es una tarea en la que todos tienen que remar en el mismo sentido. Por ello, señala que la administración gallega también debe gestionar correctamente los apoyos a nuevas implantaciones y mejoras, sobre todo teniendo en cuenta que, "cuanta más multinacional se desplace allí, más industrias auxiliares se asentarán en Portugal".

Colaboración en la Eurorregión

Asime forma parte de Federación Luso-Galaica de Industriales Metalúrgicos (Feluga), que engloba a 2.000 empresas y 80.000 trabajadores de Galicia y Portugal, y que este viernes organiza en Vigo el 'Foro industrial de internacionalización e innovación en la Eurorregión', en el que estarán presentes representantes de la industria auxiliar de la automoción de los dos países.

Mallón, que también ejerce como director general de Feluga, reconoce que el país vecino juega un doble papel. Al tiempo que aporta "ventajas competitivas" en algunos proyectos industruales, también representa "una clara competencia" a la hora de asentar nuevas empresas en Galicia. Sin embargo, desde la asociación prefieren centrarse en potenciar las sinergias, a pesar de que reconocen que "no es fácil, ni lo va a ser".

" Los niveles salariales más bajos y las ventajas fiscales y de suelo industrial que en ocasiones se ofrecen provocan que la industria de componentes de automoción siga creciendo en Portugal. Nuestros colegas portugueses son perfectamente conocedores de estas ventajas y las están exponiendo y explotando al máximo".

Primar a los gallegos

Desde Asime consideran "fundamental" para el futuro del sector que la industria cuente "preferentemente" con los proveedores instalados en Galicia. "No admitiremos nunca de buena gana que se adjudiquen proyectos o pedidos en el exterior si las diferencias son mínimas", advierte su secretario general, para quien el apoyo a los sectores productivos debe venir de patronales, sindicatos, administraciones y de los propios inversores.

"Galicia necesita no perder capacidad productiva y para ello debemos ser cada vez más competitivos e intentar demostrar a posibles nuevos inversores, o incluso a empresas actualmente asentadas en Galicia, que conviene apostar por nosotros". "Nos esforzaremos para que la propia Feluga sirva para canalizar cooperaciones y colaboraciones, pero desde Asime siempre pensando en la defensa y promoción de la industria gallega. Lo tenemos muy claro", concluye Mallón.
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