La industria auxiliar saca las tijeras ante el parón de Citröen

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Las empresas echarán mano del ERE para hacer frente a la parada en los centros de producción

Planta de PSA Peugeot Citroën, pilar del sector de la Automoción en Galicia

27 de octubre de 2014 (15:53 CET)

Cuando un gigante tropieza es difícil que no rompa algún plato. Algo así sucede con Citroen, que sostiene con su producción en Vigo una poderosa industria auxiliar de la que dependen cientos de empleos. El centro vigués vive tiempos convulsos. Negocia con los sindicatos una rebaja salarial del 5%, además de otros recortes, para aumentar la rentabilidad de la planta y ganar posiciones en la carrera por adjudicarse las nuevas furgonetas del proyecto k9, un encargo clave para el futuro del centro vigués.

Pero los problemas de Citröen no se limitan a Galicia. La compañía ha programado para esta semana una nueva parada en sus centros productivos con el mismo objetivo que las dos anteriores (el 8 y el 19 de septiembre), ajustar costes y reducir los stocks acumulados por la caída de ventas. El frenazo afectará al 43% de la industria auxiliar, que ya anuncia regulaciones de empleo para hacer frente al parón.

Tijeretazo

Algunas de las empresas proveedoras de la fábrica viguesa aseguran que recurrirán a los expedientes de regulación de empleo (ERE), mientras que otras echarán mano de las bolsas de horas para adecuar su actividad al ralentizado ritmo de Citroen. Además de los reiterados parones, la factoría acometerá también una reducción en la cadencia de producción de los monovolúmenes a partir de noviembre. Así, la línea M2, que monta estos vehículos, pasará de 42 unidades por hora, a ensamblar 35.

La previsión de la dirección para final de año es acabar por debajo de las 400.000 unidades fabricadas y con un acuerdo para reducir la partida destinada a pagar a los empleados. Los sindicatos, que se sentarán a negociar con la empresa nuevamente el 3 de noviembre, han mostrado ya su rechazo no solo a la rebaja de sueldos, sino a todo un paquete que incluye la congelación salarial hasta 2019, una reducción del 50 por ciento en pagas extra, recorte de algunos complementos y eliminación de otros, y rebaja en las licencias y permisos.
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