La gestión de Yago Méndez en Amper encaja su primer revés

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La empresa, que tiene al hijo de José Luis Méndez como consejero delegado, reconoce ante la CNMV pérdidas de 7,5 millones por la venta de Epicom

Yago Méndez a su llegada a una junta de accionistas de Pescanova | EFE

02 de noviembre de 2013 (04:00 CET)

La tecnológica Amper tiene en su cúpula rostros familiares para Galicia. Dirige la empresa el promotor valenciano Enrique Bañuelos, impulsor del complejo de ocio Barcelona World y socio mayoritario de la empresa, que controla a través de su sociedad inversora Veremonte. Su hombre de confianza en la empresa es Yago Méndez Pascual, hijo de José Luis Méndez, el que fuera eterno director general de Caixa Galicia y, posteriormente, uno de los directivos señalados por el fracaso de la fusión de las cajas gallegas y por las indemnizaciones millonarias que se llevaron algunos de los altos cargos a su salida de Novagacaixagalicia.

Yago Méndez es el primer ejecutivo de Amper. Fue nombrado consejero delegado el año pasado, después de que Bañuelos tomase el control de la empresa, y tiene en su agenda el complejo proceso de refinanciación de la deuda de la tecnológica con la banca acreedora, 120 millones de euros.

Y ha sido esta negociación la que ha propiciado el primer tropezón en su gestión. Amper ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que la venta de la filial Epicom ha provocado pérdidas en el grupo por valor de 7,5 millones de euros.

Ganar tiempo

En realidad, la operación va más allá del agujero en las cuentas de la compañía. Con el traspaso de Epicom, especializada en el desarrollo de software de seguridad, Amper consigue una prórroga en sus obligaciones de pago a la banca que tiene como nueva fecha el 16 de diciembre.

La empresa ha puesto en marcha un plan estratégico hasta 2016 para regresar a la viabilidad. Pero mientras, tiene que lidiar con la banca, que ha dejado claro que sólo congelará las obligaciones de vencimiento si la empresa empieza a cumplir con su previsión de saneamiento.

Bañuelos y Caixa Galicia


En esa delicada tarea trabaja Yago Méndez. Marcado por la alargada sombra de su padre y por su discreción, el curriculum de Yago tiene argumentos para afrontar la misión. Estuvo al frente de la división empresarial de Caixa Galicia, ejerce como consejero en Pescanova o bodegas Terras Gauda, entre otras empresas, y fue nombrado director de estrategia de Veremonte, el brazo ineversor de Bañuelos.

En la caja de ahorros también estuvo su hermano, José Luis Méndez Pascual, que llegó a ocupar el cargo de consejero delegado de la Corporación Caixa Galicia. Ambos dejaron Novacaixagalicia (la entidad fusionada) tras la salida de su padre.

En esa etapa en la caja gallega ya estuvo presente la figura de Enrique Bañuelos, a través de su grupo inmobiliario Astroc. En una extraña operación de compra y venta de acciones, Caixa Galicia perdió 15,3 millones de euros. En octubre de 2006, la caja comunicó a la CNMV la venta del 1% de su participación en la inmobiliaria por 28,4 millones. Dos meses después, Caixa Galicia recompró ese 1% por 43,7 millones. De ahí, la pérdida.

El reto de Amper

La operación firmada por Amper parece responder a una lógica más sencilla. La venta de Epicom a Duro Felguera, cerrada en 4,6 millones, es la respuesta a las exigencias de la banca acreedora y permiten a la tecnológica ganar tiempo para pactar un pago estructurado de la deuda y  ejecutar su plan de negocio.

El gran reto de Yago Méndez, uno de los consejeros próximos a Demetrio Carceller en la batalla del consejo de Pescanova, es llevar a cabo la hoja de ruta fijada por la empresa hasta 2016. Según indica la compañía al regulador, si este plan no sale adelante, se agrandará el agujero en sus cuentas. Y para evitar eso es necesario atender a las demandas de la banca, aunque deriven en operaciones poco o nada rentables.
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