La Generalitat Valenciana paraliza el servicio de limpieza de La Fe

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RETRASO EN LOS PAGOS

Hospital Universitario La Fe de Valencia

07 de diciembre de 2011 (18:24 CET)

El nuevo Hospital Universitario La Fe de Valencia, con un presupuesto que supera los 300 millones de euros, 1.000 camas, habitaciones individuales y equipos quirúrgicos de última generación, tiene desde el lunes a los trabajadores de limpieza en pie de guerra. La empresa Esabe, encargada de contratar este servicio, debe el sueldo de noviembre a los más de 400 empleados de La Fe y a los 180 del Hospital de Alicante.

Los trabajadores denuncian que existen “irregularidades con antiguos empleados que todavía están esperando a cobrar el finiquito”, según ha asegurado un miembro del comité de empresa a Economía Digital. Con el nuevo edificio, la plantilla del antiguo hospital se dividió y gran parte tuvo que trasladarse a las nuevas instalaciones en el Bulevar Sur de Valencia.

Así, uno de mejores hospitales de Europa “cuenta con menos trabajadores que antes”, insisten desde La Fe. La inmensa diferencia de tamaño y las mejores prestaciones del actual hospital demanda más personal. “Hay manifestaciones todos los días para exigir los pagos pendientes y la falta de cobertura de bajas”, que dificulta, cuando menos, realizar el servicio, en palabras de los empleados de limpieza.

Incesantes quejas

Desde que el nuevo centro sanitario ofreciese sus servicios a principios de 2011, son numerosos los escándalos que sacuden a la Consejería de Sanidad por la gestión del hospital. Al apagón eléctrico el mismo día de su apertura, el desprendimiento del techo de una planta y otras averías se unen las múltiples protestas por parte de los trabajadores. En marzo, decenas de sanitarios se manifestaron a las puertas del recinto en contra de la prematura apertura del centro con el fin de que estuviese abierto antes de los comicios autonómicos de mayo.

El último suceso que ha salpicado a La Fe se ha dado a conocer este miércoles. La dirección del hospital había pasado por alto, desde julio a diciembre de 2010, que un oftalmólogo del centro realizara un centenar de operaciones sin tener contrato ni estar dado de alta a la Seguridad Social. El suceso ha obligado a la inspección de Trabajo a sancionar a la dirección del centro a abonar las cuotas correspondiente a los diez meses de irregularidad laboral.
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