La familia Cuiña se alía con Añón y Cortizo para revivir Metaldeza

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Tras trabajar en la nueva siderúrgica de Añón, se embolsa un contrato de 1,7 millones por las estructuras del nuevo centro francés de Aluminios Cortizo

Planta en construcción de Aluminios Cortizo en Francia, con el aspecto que tenía a inicios de 2014

12 de agosto de 2014 (22:18 CET)

Metaldeza es, junto a Inasus, el buque insignia de la familia Cuiña, fundada por tres hermanos, entre los que estaba Xosé, el que fuera número dos de Fraga. Controlada por la firma familiar Aurela, con con los hermanos Eladio y Ramón al frente y Rafa y María, hijos del ex consellerio, en el consejo, tan ilustre pedigrí no le bastó a la empresa lalinense para evitar el concurso de acreedores. En 2012 suspendió pagos con una deuda que rondaba los 14 millones de euros y un año después salió del concurso tras pactar quitas de entre el 30 y el 50% con sus acreedores.

De aquellas desdichas, la metalúrgica ha salido bien parada y asegura que su proceso de internacionalización le está dando no pocas alegrías. Una de ellas es la de encontrar manos amigas en territorios lejanos. Encontró la del empresario de A Laracha Manuel Añón, que levanta una macro siderúrgica en Brasil, y ahora también la de José Manuel Cortizo Soñora, que controla al mayor fabricante de aluminio del Estado, Aluminios Cortizo.

La apretada agenda de Cortizo


Metaldeza participa en la construcción de una planta de instrucción de aluminio en Francia para dicho grupo, en pleno proceso de expansión tras reordenar sus sociedades mediantes procesos de absorción que acabaron con una docena de filiales agrupadas en el holding Cortizo Cartera SL.

La construcción de una planta francesa es una novedad, pero no una sorpresa. La compañía está presente en 29 países, con sus centros de producción y distribución, cuenta con cinco fábricas y una amplia red de oficinas, además de sus centros logísticos.

Metaldeza se encargará de un contrato de 1,7 millones con “un trabajo minucioso de ingeniería, fabricación y montaje”, según destacó la empresa lalinense, que permitirá cumplir con la entrega de 9.000 toneladas al centro francés durante este mes. El trabajo se desarrollará en el polígono de Botos de Lalín, sede de la empresa de la familia Cuiña.

De Brasil a Francia


De esta manera, la conexión con Cortizo se suma al contrato firmado con Manuel Añón, propietario de Hierros Añón, pero el que se embolsará 10 millones de euros. Metaldeza trabajó en las estructuras del tren de laminación de acero de la siderúrgica brasileña, ubicada en el estado de Ceará, al noroeste del país, y ahora prepara nuevas estructuras para la segunda fase de la obra. Añón prevé invertir cerca de 200 millones de euros en el complejo, que se denominará Siderúrgica Latino Americana (Silat).

También en territorio americano, Metaldeza participó en la construcción del estadio Maracaná de Panamá, no confundir con el brasileño. Diseñó y fabricó la estructura y la cubierta de los graderíos, trabajo por el que se embolsó cerca de un millón de euros.
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