La falta de financiación entierra la mina que puso en pie de guerra a una comarca

stop

Mineira de Corcoesto cerró 2012 con unos fondos propios de 600.000 euros frente a los 25 millones que exigía la Xunta

15 de octubre de 2013 (17:52 CET)

El controvertido proyecto minero de Corcoesto es historia. A primera hora de este martes, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, sorprendió a todos cuando ratificó, el pleno debate del Estado de la Autonomía, que la Consellería de Economía tiraba definitivamente por tierra los planes de la canadiense Edgewater. La oposición vecinal y de grupos medioambientales era patente desde el inicio, pero la falta de garantías financieras y técnicas han sido los elementos que han dado el golpe de gracia a la empresa.

Ya el pasado julio, la Xunta informó a la empresa que era necesario que para autorizar el proyecto se justificasen requerimientos técnicos y financieros sólidos. Pasados los meses, Mineira de Corcoesto, la filial española de Edgewater, no ha conseguido las garantías necesarias. “Carece de solvencia técnica y financiera”, aseguran desde la Consellería de Economía.

Multiplicar por 60 sus fondos propios

La consellería de Economía exigió a Edgewater multiplicar nada menos que por 60 los fondos propios (básicamente, capital y reservas) para recibir la autorización de la polémica mina de oro de Bergantiños. La Xunta exigía que se justificase y acreditase a través de esos recursos propios (sin financiación bancaria) que la compañía podría acometer el 25% de la inversión total anunciada, unos 135 millones de dólares, más de 100 millones de euros.

La realidad es que Mineira de Corcoesto siempre estuvo muy lejos de las exigencias autonómicas. Según los balances de la compañía presentados ante el Registro Mercantil, la compañía contaba con unos recursos propios a cierre de 2011 de apenas 868.546 euros, frente a los exiguos 149.590 euros un año antes. Lo que es lo mismo, la minera llegó a 2012 con recursos 100 veces inferiores a la inversión anunciada.

A lo largo de 2012, Edgewater no sólo no consiguió las garantías financieras necesarias, las redujo
. El pasado año, Mineira de Corcoesto cerró su ejercicio fiscal con unos fondos propios de 617.250 euros, unos 250.000 euros menos. Además, el resultado de sus cuentas fue negativo. Con unos números rojos de 251.296 euros, además de con un Ebitda (beneficio antes de impuestos, intereses, depreciaciones y amortizaciones) de 296.509 euros en negativo.

¿Otra empresa peleará por el filón?

La noticia ha caído como un mazazo sobre Mineira de Corcoesto. La empresa no oculta su malestar, y ha anunciado que mantiene su intención de explotar el filón de Corcoesto. Seguirá sellando acuerdos con inversores para cumplir las exigencias que le impuso el Gobierno gallego. “La compañía necesita un poco más de tiempo para culminar la financiación de un proyecto sólido y solvente, que creará 271 empleos directos con una inversión superior a los 100 millones de euros”, indican en un comunicado, en el que aseguran que ya han invertido 20 millones de euros en tramitación de la explotación.

Las plataformas contrarias a la mina de oro en Bergantiños consideran que el inicio de los trámites de cancelación del proyecto es “una buena noticia” y un “triunfo de la razón”, aunque advirten de que existe la posibilidad de que otra empresa presente planes de explotación para la zona, por lo que piden prohibir este tipo de actividades extractivas “agresivas con el medio”.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad