La fábrica de Manuel Añón en Brasil ya vende tanto como la que tiene en Galicia

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Con la factoría de mallas ya en funcionamiento desde antes del verano, la planta de laminación estará lista a finales de año

La planta siderúrgica de Hierros Añón en Brasil en una fase inicial de su construcción

20 de octubre de 2014 (22:24 CET)

La apuesta de Manuel Añón por Brasil le ha salido rentable al empresario larachés. En abril de este año puso en marcha el primer módulo de la denominada Siderúrgica Latino Americana (Silat) un complejo enclavado en el estado de Ceará, al norte del país, y en el que espera invertir en conjunto unos 200 millones de euros. Con la fábrica de mallas ya en funcionamiento, fuentes del grupo gallego aseguran que venden ya tanto como en la factoría que poseen en Arteixo.

El secreto está claro. Si bien Brasil ha quedado tocado económicamente tras los gastos del Mundial de Fútbol el mercado es muy grande, por lo que la Silat está recibiendo gran cantidad de pedidos. Con una previsión inmediata de ventas de en torno a 25.000 toneladas, los deseos del grupo de Añón pasan por doblar sus pedidos. “Es un producto que se vende muy bien y queremos redimensionarlo”, explican fuentes empresariales.

Fábrica de laminación

Además, se espera que entorno a finales de año o principios del que viene esté finalizada ya la segunda parte de la primera fase del proyecto brasileiro: la planta de laminación. Esta llevará a cabo un trabajo similar al de la factoría que Añón poseía en Laracha.

La segunda parte del proyecto siderúrgico de Añón se completará con la puesta en marcha de la acería, con la que ya no será necesario comprar la materia prima a un tercero. Esta fábrica realizará labores similares a las que la factoría que el empresario compró en 2004 en Bayona (Francia) y que vendió en el 2007 a Celsa junto a la fábrica de A Laracha por más de 400 millones de euros.

Empleo en Galicia

El proyecto de Añón también genera empleo en Galicia. Las previsiones es que una vez acabadas las distintas fases del proyecto hayan pasado por él cerca de un centenar de trabajadores procedentes de España.

De hecho, Metaldeza, la empresa de la familia Cuiña, trabaja en la construcción de las naves de la acería de fundición, de la colada continua y del parque de chatarras que complementarán la siderúrgica de Ceará. La empresa con sede en Lalín se embolsará unos 10 millones por este trabajo.
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