La Fábrica de Armas incumple la previsión de empleo y ventas en su primer año de concesión

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Hércules de Armamento asegura que contará con 155 empleados en plantilla el 10 de octubre, para lo que tendrá que contratar a más de 100 personas en las próximas dos semanas

Protestas de los trabajadores tras el cierre de la Fábrica de Armas | EFE

en A Coruña, 25 de septiembre de 2015 (00:56 CET)

Se cumple un año de la adjudicación de las instalaciones de la Fábrica de Armas a la empresa Hércules de Armamento, que el 15 de septiembre supo que tenía la mayor puntuación en el concurso de Defensa y el 6 de octubre abonó el primer canon para hacerse con la gestión de la antigua Santa Bárbara. Parte de los compromisos adquiridos por la firma siguen en el aire y deben estar zanjados el día 10 de octubre, fecha en la que se produjo la adjudicación oficial.

El proyecto empresarial de Hércules de Armamento contemplaba al cierre del primer año una plantilla de 155 trabajadores. Sin embargo, a día de hoy la forman 46 empleados y 15 miembros del personal de seguridad de las instalaciones, según manifiesta la propia emprea. No obstante, desde la compañía aseguran que de aquí al 10 de octubre estarán trabajando las 155 personas que se comprometieron a emplear. Debarán mantenerlas, con un contrato fijo, durante al menos tres años y proceder a una incorporación en bloque, no escalonada como figuraba en el documento remitido a Defensa. Entre ellas habrá unos 30 trabajadores procedentes de la anterior fábrica, gestionada por General Dynamics, "a pesar de que se le ha ofrecido un puesto de trabajo a muchos otros trabajadores que han declinado esta oferta", apuntan desde la empresa.

Producción y ventas

Otro de los puntos oscuros en cuanto a las previsiones de Hércules de Armamento es la facturación. La compañía, en una rueda de prensa el 7 de octubre de 2014 en A Coruña, presentó un plan de negocio en el que estimaba que el 44,58% de sus ventas provendrían de las líneas de armamento, el 16,23% de la aeronáutica, el 13,37% de los componentes de la industria civil y el 7,58% de la automoción. El grueso de la facturación, más del 30%, procedería de Sudamérica, otro 15% de España y el 27% del mercado europeo. El resto se repartía entre África y Oriente Próximo.

Hércules de Armamento asegura que se han producido ventas, si bien, en un comunicado, aclara que los últimos meses se han dedicado a consolidar los precontratos iniciales con los que se elaboró el plan de negocio y que les permiten estar ya trabajando en el sector de de la automoción, el médico, el energético y el armamentístico, sin concretar más. Explican que los contratos exigen un cierto grado de confidencialidad, sobre todo en el ámbito armamentístico, lo que les impide revelar datos. Esta visión contrasta con la del sindicato UGT, que el pasado viernes denunciaban que la fábrica estaba "parada".

Urovesa e Indra como clientes

En todo caso, Defensa acaba de levantar el secreto a su primera patente, una pistola modular ideada por un equipo multidisciplinar de 12 trabajadores de la factoría y que será presentada oficialmente "en breve". También hubo ventas de componentes para vehículos militares de la empresa compostelana Urovesa y tecnológicos para Indra, según manifiestan en la compañía.

Del resto de la actividad, no hubo más noticia que la configuración de una red comercial en el extranjero, con once colaboradores que actúan en mercados como Canadá, Estados Unidos, Guatemala, Colombia, Perú, Argentina, Uruguay, India, Próximo Oriente, Repúblicas Bálticas, Polonia, Hungría, Bulgaria, Ucrania y Georgia.

Inversiones

En cuanto al plan de inversiones, el previsto para este año contemplaba básicamente el gasto en mejora de las instalaciones y maquinaria, un total de 1,6 millones, a los que habría que sumar otros 1,9 millones en 2014. Hércules de Armamento asegura que la adecuación de la maquinaria ya ha requerido un desembolso mayor a esa cuantía. Los compromisos de inversión de la compañía, que viene de realizar una operación acordeón para expulsar a uno de sus socios, fueron claves para decantar el concurso de Defensa y ascienden a 6,6 millones hasta 2017.

El antiguo comité de empresa vinculado a UGT denunció que se incumplió el compromiso de elevar el capital social de la compañía a los 4 millones en 2015. El capital actual de Hércules de Armamento asciende a 610.000 euros. La compañía esgrime como defensa que la Comisión de Seguimiento, formada por tres altos funcionarios del Ministerio, señaló en junio que estaba cumpliendo todas las condiciones de la adjudicación.

Respuesta a la Xunta

Hércules de Armamento no ha querido dejar pasar la ocasión para salir al paso de las declaraciones del conselleiro de Industria de la Xunta, Francisco Conde, en las que instaba a la empresa a cumplir sus objetivos. En este sentido, indican que "pese a no tener ayuda ni apoyo, hasta el momento, de ningún tipo de la Administración autonómica", la compañía viene cumpliendo dichos compromisos "como avaló la Comisión de Seguimiento". En cualquier caso, recuerda al Gobierno gallego que,, al tratarse de una concesión del Ministerio de Defensa, éste es "el único responsable y capacitado" para hacer este seguimiento.

La empresa cree que la incorporación de los nuevos trabajadores será la constatación de que la producción está en marcha, las ventas funcionan y, en definitiva, la empresa funciona.  

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