La extesorera de Audasa, ocho meses en prisión a la espera de juicio

Acusada de estafa, falsedad documental y blanqueo de capitales, la extesorera sigue en Teixeiro por un presunto fraude de 1,2 millones de euros

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La que fue durante más de diez años responsable de la tesorería de Autopistas del Atlántico (Audasa), concesionaria de la AP-9, permanece en prisión provisional sin fianza ocho meses después de su detención en ingreso en la cárcel. Acusada de estafa, falsedad documental y blanqueo de capitales, la extesorera, despedida en enero, sigue en Teixeiro a la espera de que se abra juicio oral contra ella.

De acuerdo con fuentes jurídicas del caso, las partes están también a la espera de que la Fiscalía presente su escrito de acusación en el Juzgado de Instrucción número ocho de A Coruña, que parece inminente. Una vez formalizado el escrito del fiscal, el titular del juzgado procederá  a la apertura de juicio oral, dando por concluida la fase de instrucción del caso.

Un fraude millonario

La extesorera de Audasa, I.C.M., está acusada de un delito continuado de estafa, de especial gravedad por razón de su cuantía, de otro falsedad documental y también por blanqueo de capitales. La estafa, según la denuncia presentada por Audasa, podría elevarse a 1,2 millones de euros, aunque durante las instrucción se han llegado a barajar cifras sensiblemente superiores, acercándose a los 1,7 millones.

La extesorera de Audasa ocupó el cargo entre 2008 y 2018. Su superiora directa, la responsable de Administración, también está hoy lejos de la concesionaria de la AP-9, que pertenece al Grupo Itínere.

Las franquicias por siniestros

El fraude denunciado por Audasa en el juzgado pasaba, supuestamente, por la generación de operaciones de pago de franquicias de seguros por parte de la entonces tesorera que no aparecían en la contabilidad de Audasa y que no correspondían con verdaderos siniestros. La operativa se habría llevado a cabo durante varios años.

El modus operandi, según la denuncia, pasaba por generar operaciones de pago ficticias de franquicias de seguros a través de casi unas 200 transferencias a una cuenta de Ibercaja, de la que era titular la ya extesorera. La antigua responsable se defendió de las acusaciones ante el juez asegurando que sus superiores directos estaban al corriente de la dinámica.

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