Seat repartirá 6 millones de euros entre su plantilla. Luca de Meo, presidente de Seat, en el Salón del Automóvil de Ginebra (Suiza). / XA

La estrategia de Seat para evitar cortocircuitarse con el coche eléctrico

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Seat producirá su primer coche eléctrico en 2019 o 2020, a la cola del sector, pero su presidente cree que es el momento perfecto

Xavier Alegret

Seat repartirá 6 millones de euros entre su plantilla. Luca de Meo, presidente de Seat, en el Salón del Automóvil de Ginebra (Suiza). / XA

en Ginebra, 11 de marzo de 2017 (03:14 CET)

Esta semana ha arrancado en Ginebra el salón del automóvil de referencia en Europa, y uno de los más importantes del mundo. Cada vez están tomando más protagonismo las tendencias que vienen, las del coche autónomo y del conectado, ola que la marca española Seat quiere liderar, aunque no ha hecho gala de ello en la ciudad suiza.

Lo que ya no es una tendencia futura, sino una realidad palpable, es el coche eléctrico. Los avances tecnológicos y el endurecimiento de la legislación medioambiental han empujado a todo el sector hacia el coche de emisiones cero. Bueno, todo el sector tampoco…

El Salón de Ginebra es una muestra de que casi todas las marcas o tienen un coche eléctrico en su gama o bien lo incorporarán en breve. Modelos como el Nissan Leaf y el BMW i3 se mezclan con prototipos como el Renault Zoe e-sport o el Volkswagen Sedric, una de las estrellas del salón: un futurista modelo con máxima autonomía, ni siquiera equipa volante, conectado y eléctrico. El lavado de cara que necesita VW tras el dieselgate.

Seat quiere liderar el coche conectado, pero para el eléctrico confía ciegamente en el grupo Volkswagen

El stand de Seat, en cambio, no cuenta con presencia de eléctricos. Lo presiden las novedades –el nuevo Ibiza y el León Cupra– y los coches impulsados con baterías no hay que esperarlos, al menos, hasta dentro de dos años. Por ahora ni un concept car.

La marca española del grupo Volkswagen se sumará a la fiebre eléctrica en 2019, según aseguró su presidente, Luca de Meo, en Ginebra. No obstante, podría hacerlo con un paso intermedio, el híbrido, antes de fabricar un modelo 100% eléctrico en 2020.

Como le pasó con la fiebre de los SUV, a la que Seat se sumó casi a última hora en 2016, cuando este todoterreno urbano ya dominaba las ventas, también llegará rezagado al coche eléctrico. De hecho, todo el grupo VW ha ido algo tarde, sobre todo comparado con los grupos y marcas japoneses, pese al acelerón del último año y medio a raíz del dieselgate.

Seat cree que 2019 es el momento perfecto

Llegar tarde no preocupa al presidente de Seat, Luca de Meo, que prefiere ver el vaso medio lleno y asegura que la marca llega en el momento justo: “Entraremos en 2019 porque va a haber un salto en la demanda, por el endurecimiento de las normas de emisiones en 2020”. Pese a no estar posicionada como marca potente en eléctrico, Seat quiere aprovechar este salto para captar cuota de mercado en sus principales mercados.

No tener experiencia tampoco es un problema, según De Meo, porque Seat cuenta con un gran aliado. “Tenemos una ventaja: somos del grupo VW y tenemos acceso a su tecnología”, dijo, orgulloso de pertenecer al primer grupo europeo y uno de los mayores del mundo.

La marca española llegará al eléctrico en 2019 porque espera un gran salto en la demanda en 2020

Pese al bache en sus resultados, Volkswagen se ha rehecho bien del escándalo de las emisiones en cuanto a ventas. Lo que sí ha cambiado ha sido su discurso y su apuesta por energías limpias. El grupo asegura ahora no confiar en el diesel a largo plazo. El presidente de Seat prevé que en 2025 se producirá otro salto en el mercado de eléctricos que dejará al diésel en un papel residual. Incluso insinuó que la marca podría dejar de montar esos motores en sus veh paulatina entrada en los SUV.  de de su modelo mñola es que sul presidente de Seat aseguro lleno y asegura que la marca llega eículos.

Más allá de las previsiones, la realidad de la marca española es que su éxito de cara a 2018 y 2019 depende de la acogida de la nueva versión del Ibiza, su modelo más antiguo, y de su paulatina entrada en los SUV. Al Ateca, que en junio hará un año en la calle, a final de 2017 se sumará el Arona, fabricado sobre la plataforma del Ibiza.

Lo que sí tendrá una presencia creciente en estos modelos son las telecomunicaciones. Luca de Meo reiteró en Ginebra que la marca quiere liderar el coche conectado. “Tenemos el público más joven de Europa”. Ha hecho pasos, incorporando las versiones Connect a sus modelos más vendidos, pero tiene por delante la ardua tarea de convencer al resto del mundo de que puede liderar el coche conectado.

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