La empresa pública Ciegsa agoniza con una deuda que roza los 2.250 millones

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Los ‘números rojos’ paralizan la construcción de quince colegios y obligan a ceder suelo público a empresas privadas para construir los nuevos centros

Centro escolar construido por Ciegsa

23 de septiembre de 2011 (08:21 CET)

La empresa pública Ciegsa, creada en el año 2000 y cuya principal actividad es la construcción de nuevos centros educativos en la Comunitat Valenciana, se ha convertido en el gran lastre económico del Gobierno autonómico.

En 2010, la firma incrementó su deuda en más de 170 millones de euros y ya arroja un balance negativo de casi 2.250 millones de euros, según el último informe de la Cuenta General de la Generalitat Valenciana. Las pérdidas totales del pasado ejercicio se cifraron en casi 55 millones, lo que supone un aumento de los números rojos de seis millones de euros, respecto al año 2009.

La debacle de Ciegsa ya no es ningún secreto e, incluso, el conseller de Educación, José Císcar, ha señalado que “no tiene sentido” mantener la empresa en sus condiciones actuales “ya que el ritmo actual de construcciones de centros no es el mismo”. Sin embargo, hasta que no se establezca la nueva regulación pendiente sobre empresas públicas, Educación no tiene más remedio que sostener una firma que arroja pérdidas millonarias año tras año.

De hecho, Ciegsa adeuda un total de 1.700 millones de euros a diversas entidades bancarias y, según el informe de la Generalitat, está obligada a desembolsar 53 millones de euros anuales sólo en intereses. Así, entre cifras estratosféricas pintadas de rojo y colegios a medio construir, la empresa pública tan sólo maneja un disponible de 59,8 millones de euros, una cantidad insuficiente que tiene prácticamente paralizadas o a la baja todas las infraestructuras escolares pendientes.

Ampliación de capital


Ciegsa tiene actualmente unos quince colegios licitados en 2010 pendientes de adjudicación y, aunque en 2009 y en 2010 logró finalizar 101 y 78 proyectos con éxito, el mal estado de sus cuentas ha obligado al Gobierno valenciano a ampliar capital y rescatar la empresa para sanear sus cuentas en diversas ocasiones. Así, en la actual legislatura, el Consell inyectó 180 millones de euros en la firma, incluyendo 57 millones en febrero de este año.

La mala situación de Ciegsa, de hecho, es uno de los motivos del proyecto presentado por el ex conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, para ceder suelo público a empresas privadas para que construyan nuevos centros a cambio del concierto educativo.

Esta medida, respaldada por el conseller Císcar, supondría un ahorro de unos seis millones de euros por centro para las arcas públicas, si bien a costa de aumentar el parque de colegios concertados en detrimento de los centros públicos.

Un proyecto a 75 años vista


La idea es ceder suelo público para centros educativos a empresas privadas que, a cambio, tienen garantizado el concierto del nuevo colegio con Educación por un plazo de 75 años. Sin embargo, este proyecto también se ha encontrado con pegas ya que los centros católicos –los principales concertadores de la Comunitat Valenciana- consideran que este periodo resulta insuficiente para garantizar la rentabilidad del colegio y su proyecto educativo.

El informe de las cuentas públicas, por otra parte, también revela que los cinco altos cargos que dirigen la empresa pública se reparten un total de 282.626 euros anuales, lo que supone una media de 56.525 euros. Esta cantidad, que iguala el sueldo del propio conseller de Educación, es otro de los guarismos que pone en cuestión la existencia de Ciegsa, una auténtica patata caliente de la que la Administración pública valenciana no sabe cómo desembarazarse.
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