Imagen de la autopista A Coruña-Carballo (AG-55)

La concesionaria de la AP-9 saca oro de Autoestradas de Galicia

Autoestradas de Galicia, filial de Itínere que gestiona los viales de A Coruña-Carballo y Puxeiros-Val Miñor, incrementó su beneficio más del 66% en 2018

La bonificación de peajes que ha aprobado hace nada la Xunta en las autopistas de su titularidad, entras las que se incluyen las de A Coruña-Carballo y Puxeiros-Val Miñor, ha pillado a Autoestradas de Galicia bien pertrechada. La filial de Itínere, hermana menor de Autopistas del Atlántico, también del grupo, incrementa sus ingresos por peaje y dispara sus beneficios, dejando muy atrás los años de estrecheces. Los dividendos que reparte al grupo, también millonarios.

Autoestradas de Galicia pertenece a Itínere pero su gestión se lleva directamente desde la coruñesa calle de Alfredo Vicenti, la sede social de la concesionaria de Autopistas del Atlántico. De hecho, su presidente es Andrés Muntaner Pedrosa, el eterno gestor de la gran y polémica concesionaria gallega. Los números que presentó la gestora de las autopistas que unen A Coruña con Carballo y Puxeiros con Val Miñor bien prodrían ser la envidia del grupo, ya que sus ingresos crecen prácticamente el doble que Audasa y el alza de su beneficio está a años luz.

Tráficos y beneficios crecen más que Audasa

El resultado de explotación de Autoestradas de Galicia al cierre de 2018 fue de 10,2 millones de euros, con un incremento de unos cuatro millones de euros respecto al del ejercicio anterior. El aumento fue, por tanto, del  64,4%, "debido fundamentalmente a la consolidación de ahorros en los planes de actuación en inversiones de reposición", según destacan los gestores de ambos viales en la memoria de la compañía. Audasa, su hermana mayor, por el contrario, vio resentirse sus ganancias en 2018, pese a que declaró un beneficio superior a los 40 millones.

El ahorro de costes, la subida de tarifas y el incremento en los tráficos explica el resultado. El crecimiento agregado del tráfico de peaje durante 2018 de las dos autopistas que explota Autoestradas de Galicia fue sido del 3,82%, casi el doble que Audasa, que fue del 1,9%. Por autopistas, A Coruña-Carballo (AG-55) tuvo un crecimiento del 3,98% mientras que el tráfico de la autopista Puxeiros-Val Miñor (AG-57) cerró el año con un alza del 3,46%.

Dividendos millonarios, para Itínere

Los ingresos de peaje de Autoestradas de Galicia crecieron un 4,3%, y alcanzaron los 15,1 millones de euros. Este resultado no solo es consecuencia de la evolución del tráfico en ambas autopistas, sino que responde a una subida de tarifas aplicadas a partir de 1 de enero de 2018, que fue del 1,49%. La intensidad media diaria de tráfico (IMD) durante 2018 en la autopista A Coruña- Carballo fue de 13.278 vehículos y de 7.825 en la que une Puxeiros con Val Miñor.

El beneficio neto que presentó la filial de Itínere se fue hasta los 7,46 millones, con un alza superior al 66% si se atiende a los 4,49 millones que había ganado un año antes. Y como otros años, los dividendos que repartió la filial a Itínere cubrieron prácticamente la totalidad del beneficio, unos 7,3 millones, dejando para reservas legales apenas unos 100.000 euros. Cuando expire las concesión, en 2045, Autoestradas de Galicia habrá logrado unos ingresos de 897 millones, según sus propias cuentas, con unas inversiones en reposición de apenas 49 millones.

Un artículo de X.R.M.

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