La banca rechaza otra vez el convenio de Carceller para Pescanova

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Damm y Luxempart mantienen la quita y solo conceden al pool una mayor participación en la nueva Pescanova

Demetrio Carceller y Juan Manuel Urgoiti la lado de la planta de Pescanova en Chapela | EFE

19 de marzo de 2014 (19:20 CET)

No afloja Damm ante las demandas de la banca, que la semana pasada pusieron en jaque la propuesta de convenio que debe servir para sacar a Pescanova del abismo. Ante las peticiones del pool de acreedores y los requerimientos del juez, la cervecera ha presentado una segunda propuesta que mantiene las misma quita para los principales acreedores, situada en el 72%.

La compañía reconoció a este medio que no hay un apoyo mayoritario al nuevo planteamiento, entre otras cosas porque no atiende la principal solicitud de la banca: rebajar la quita. Poco han tardado los acreedores en confirmar las sensaciones del grupo de Carceller. Fuentes de la banca han afirmado que ninguna entidad está a favor de dicho convenio porque no ha cambiado nada de lo pactado. Este jueves, los principales acreedores se reúnen en Madrid para analizar la situación y abordar un plan B alternativo al del consorcio formado por Damm y Luxempart.

Más participación


La nueva propuesta de convenio, que se ha presentado ante el Juzgado Mercantil número 1 de Pontevedra, mantiene los puntos de conflicto que había solicitado modificar la banca acreedora y mantiene la amenaza de la liquidación sobre la pesquera, a pesar de las llamadas de atención que se han lanzado desde la Xunta para que se llegue a un entendimiento.

La única concesión para la banca es la posibilidad de que los acreedores puedan ser accionistas de la nueva Pescanova con una participación que podrá alcanzar el 70% bajo determinados supuestos, entre ellos suscribiendo en una ampliación de capital todo lo que no suscriban los accionistas en Bolsa. Anteriormente, la participación estaba fijada en un 35%.

Guiño a los pequeños accionistas

Además, entre las nuevas modificaciones del nuevo plan se ha incluido que los acreedores de menos de 100.000 euros no sufrirán quita en la matriz.

En el documento, el consorcio subraya que se "ha querido huir de planteamientos oportunistas y cortoplacistas". "No se han querido rebajar artificialmente las quitas y esperas que sabemos son necesarias, con la sola finalidad de atraer votos y de maximizar posibilidades de aprobar la presente de convenio", señala el texto.

Y este es el principal problema. La banca quiere recuperar más de lo que ofrece Damm y el grupo de Carceller no ve viabilidad posible más allá de las cifras que maneja en el convenio, con la quita que los principales acreedores rechazan.
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