La banca pone nuevas condiciones a Pescanova para el crédito urgente

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Los acreedores plantean a Deloitte que Santander y BBVA se sumen al 'stearing committee'

Barco de Pescanova / EFE

28 de mayo de 2013 (02:17 CET)

Los días pasan y el crédito urgente que Pescanova necesita para afrontar sus pagos diarios no llega. Los bancos más expuestos a la deuda de la multinacional han enviado a Deloitte un pliego con nuevas condiciones para el préstamo. Las garantías que ofrece la administradora concursal siguen sin convencerles.

La intención de la gran banca acreedora dispuesta a facilitar a Pescanova una inyección extra de 55 millones de euros es que nuevas entidades se sumen al stearing committee formado desde que el grupo gallego solicitó preconcurso de acreedores, ya en frebrero.

Nuevas entidades

Por ahora, el núcleo duro de las entidades está conformado por Banc Sabadell, NCG, Banco Popular, Bankia, Caixabank y Deutsche Bank. No obstante, lo previsto es que una vez Deloitte reciba el nuevo pliego de condiciones, lo remita a Santander y BBVA, por si estos quieren entrar a formar parte del stearing committee.

Una vez esto haya ocurrido, de nuevo, se retomarán las conversaciones.

Precisamente en esta línea, Deloitte ha estado negociando estas últimas dos semanas con distintas entidades menos expuestas al riesgo de la compañía gallega con la intención de que puedan aportar parte de los 55 millones necesarios.

La banca pide calma

La situación es compleja. Hace tan sólo unas semanas, fuentes de la banca acreedora aseguraban que el crédito estaría cerrado antes de fin de mes. No obstante, los días van cayendo del calendario sin novedades.

Deloitte no logra ofrecer cifras concretas y el análisis forense de KPMG tampoco está listo todavía. Por eso la banca ha decidido tomarse las cosas con calma. “El tema del préstamo no es cosa inmediata”, indican.

Deloitte ofrece garantías

Las características generales del préstamo ya están planteadas. Será a 12 meses y Euribor más 400 puntos básicos.

Sin embargo, y aunque los puntos clave parecen ya discutidos, la inyección de liquidez urgente que precisa la empresa gallega no llega. La desconfianza de la banca es tal que Deloitte estudia pignorar el ebitda del grupo o, incluso, ofrecer la propia marca como garantía.

La negativa de la Xunta

La negativa de la Xunta de Galicia de facilitar a Pescanova un aval por valor de 55 millones de euros que presentar como garantía ante la banca, ha obligado a la auditora a buscar nuevas salidas.

Pescanova cerró 2011 con 180 millones de euros de ebitda, aunque los acreedores sospechan que durante 2012 se redujo hasta los 140 millones. Una de las posibilidades que estudia Deloitte es ofrecer el beneficio bruto de la pesquera antes de deducciones y gastos financieros como garantía para el crédito.

La otra, que la propia marca se constituya como garantía. Pero, a pesar de todo, el necesario aval sigue en el aire y la banca parece no tener tanta prisa como Deloitte a la hora de cerrar las negociaciones. No quiere perder ni un euro más con Pescanova.
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