La banca descarta ya adherirse al convenio Damm en Pescanova

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Mantiene una línea de negociación abierta aunque ve “complicada” la adhesión al proyecto de Carceller antes del martes

Demetrio Carceller y Juan Manuel Urgoiti la lado de la planta de Pescanova en Chapela | EFE

11 de abril de 2014 (01:34 CET)

A cinco días de que expire el plazo para que los acreedores de Pescanova se adhieran al plan de rescate diseñado por Damm, las posibilidades de la cervecera de sumar apoyos para su convenio se van diluyendo cada vez más. La reapertura de las conversaciones, acompañadas de alguna cesión del consorcio formado por el grupo de Demetrio Carceller y el fondo Luxempart respecto a su propuesta inicial, han devuelto al pool acreedor a la mesa de negociación. Pero la respuesta sigue siendo ‘no’.

En primer lugar, porque la pretensión de las entidades financieras es recuperar 1.000 millones de la deuda que tienen atrapada en Pescanova, algo descartado por la quita propuesta por Damm, que la cervecera considera imprescindible para garantizar la viabilidad de la compañía gallega. Y en segundo lugar, porque a la banca "no le preocupa" sacar adelante el actual convenio. “Con convenio o sin convenio la continuidad de Pescanova no peligra”, aseguran fuentes financieras.

Juego a dos bandas

El plan B de la banca, que pasaría por tomar el control de la compañía una vez abierta la fase de liquidación y reflotarla con un socio industrial, desequilibra las negociaciones. La jornada del jueves, en la que continuaron las reuniones bilaterales entre los principales bancos acreedores y Damm, sirvió como jornada de reflexión tras las conversaciones de los últimos días. Las entidades aprovecharon para enviar otro mensaje de fuerza, otorgando al convenio de Carceller pírricas posibilidades de salir adelante el próximo martes, cuando necesitará un apoyo del 51% del pasivo, que actualmente no tiene.

Pero si los puntos de desacuerdo son muchos y las tensiones entre las dos partes notables, también es cierto que las conversaciones no se han cerrado. Todo lo contrario, “hay un contacto permanente”, explican fuentes financieras. La banca sigue trabajando en su plan a la vez que mantiene la negociación con Damm. Pero las ligeras mejoras en la calificación de la deuda que ofreció la cervecera no han sido suficientes para convencer a los acreedores, que quieren frenar los concursos exprés en las filiales de Pescanova y recuperar 1.000 millones de la deuda atrapada, frente a los 700 que continúa ofreciendo Damm.
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