La banca apela al juez para doblegar a Damm en Pescanova

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Nuevo consejo de la multinacional para abordar cambios en el convenio de acreedores, con la mediación de KPMG y la presión de la Xunta

Planta de Pescanova en Chapela, Pontevedra / EFE

13 de marzo de 2014 (22:26 CET)

De órdago negociador a amenaza en firme. El plante del principal grupo bancario acreedor de Pescanova, integrado por BBVA, Sabadell, Novagalicia, Bankia, Popular y Caixabank, ante las pretensiones incorporadas a la propuesta de convenio elaborada por Damm y Luxempart, e inicialmente pactada, ha desatado un torbellino de posicionamientos y una cascada de encuentros y contactos entre las partes implicadas. Y todo, con el objetivo de llegar a una nueva reunión del consejo de administración de la multinacional, convocado para este viernes, en la que se abordarán sustanciales modificaciones de la propuesta de convenio entregada al juez y todavía no admitida a trámite, como se encargó de advertir en una providencia el titular de lo Mercantil número uno de Pontevedra en la tarde del miércoles.

Fue precisamente ese escrito el que disparó las alarmas entre la banca acreedora, con BBVA y Caixabank situadas entre las entidades más reticentes al convenio. Durante este jueves, mientras Alberto Núñez Feijóo entraba en escena pidiendo a las partes un acercamiento de posturas, los responsables de Damm y Luxempart, que controlan el consejo de Pescanova y elaboraron la propuesta ahora en entredicho, mantuvieron encuentros con la consultora KPMG, que asesora a la banca acreedora y tiene la encomienda de limar la propuesta de convenio. Fuentes financieras dan por hecho que el consejo de hoy, pese a las reticencias de Damm, abordará los cambios. Y se apoyan en un actor clave en la crisis de la multinacional, el juez.

Liquidación como alternativa


Son unos trescientos millones de euros de deuda a recuperar los que separan las posiciones de unos y otros. Mientras la banca advierte que no se han respetado los compromisos adquiridos, ha puesto en manos de los administradores concursales de Pescanova (Deloitte) un plan alternativo: entrada en fase de liquidación, y venta de todo el grupo a la banca, que se encargaría de buscar un socio industrial y de designar un gestor para el grupo.

Pero no está todo perdido. Fuentes financieras consideran que, el juez, al pedir los cambios, da por sentado que la propuesta todavía no está admitida. "Y al no estar formalmente cerrada", explican, "pueden introducirse cambios que respeten la propuesta acordada". La banca se agarra también a la providencia dictada por el titular del Juzgado de lo Mercantil para ir más allá. El juez concede un plazo de tres días hábiles para corregir determinadas cuestiones que se revelan ahora como sustanciales.

Nuevo convenio

De un lado, plantea en su escrito, remitido por Deloitte a la CNMV, la posibilidad de entregar una nueva propuesta de convenio con las salvedades que incorpora en la providencia, que no son ligeras. Entre ellas, advierte al grupo que no puede bloquear el derecho de oposición de otros acreedores.

El juez alude, concretamente, a que “no puede formar parte de la propuesta la predeterminación en sentido alguno del ejercicio del derecho de oposición por los acreedores vinculados”. En su propuesta, Damm y Luxempart, aludiendo a diversas sentencias judiciales, pedían al juez que ese derecho de oposición por parte de otros acreedores no fuese efectivo. Ante este planteamiento del juez, la banca acreedora da por hecho que en la reunión del consejo de Pescanova de este viernes se introducirán las indicaciones y se elimine ese blindaje solicitado. Damm tiene que asumir, dicen fuentes financieras, todos los cambios que plantea el juez.
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