La banca activa el plan de liquidación de Pescanova

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El 'pool' busca apoyos entre acreedores internacionales tras la maniobra de Damm, que logra un aplazamiento al no tener respaldo para sacar adelante el convenio

Planta de Pescanova en Chapela (Vigo)

14 de abril de 2014 (21:52 CET)

La contrarreloj para salvar Pescanova deriva en final agónico. Horas después de que el juez que lleva el concurso de acreedores dictase una providencia por la cual prorroga el plazo para presentar adhesiones a la propuesta de convenio presentada por Damm y Luxempart, la banca acreedora advertía que ha decidido acelerar el plan alternativo, con entrada de la compañía en fase de liquidación. El grupo bancario integrado por Novagalicia, Sabadell, Caixabank, Popular, BBVA y Ubi Banca, activa así su propia estrategia, que inicialmente pasa por recabar apoyos entre los acreedores internacionales, según fuentes financieras.

Damm y Luxempart lograron este lunes un aplazamiento improrrogable por parte del juez, que sitúa en el 29 de abril la fecha tope para suscribir adhesiones a la propuesta presentada. Sin el apoyo del grupo bancario nacional, el convenio está muerto, ya que esas seis entidades suman algo más del 30% de la deuda de la compañía pesquera. Una llamada para volver a los parámetros iniciales bastaría, reconocen fuentes financieras, que sin embargo advierten que su posición es inamovible, con el objetivo de recuperar 1.000 millones de deuda.

Alternativas


Varias fuentes del pool explican que las negociaciones están rotas, sin acercamiento posible si no es para suscribir los parámetros pactados y que luego Damm no cumplió cuando presentó la propuesta de convenio. Por ello, abren el camino al proceso de liquidación, que no liquidación en sí misma, ya que advierten que su objetivo es reconducir la situación de Pescanova y hacerla viable. Para ello, la banca ultima un plan que sin embargo no concreta, pero que básicamente pasaría por la contratación de un gestor especializado, que no saldrá de los administradores concursales de Deloitte, a la espera de contar con un socio industrial para Pescanova.

Que la compañía llegue al proceso de liquidación o salga adelante la propuesta de convenio es una cuestión aritmética. Basta con sumar apoyos. Y Damm y Luxempart, ante la imposibilidad de lograr el 51% de respaldo a su propuesta, logran ahora tiempo por parte del juez, antes de ver cómo las adhesiones no cubren ni de lejos ese porcentaje pretendido. La fecha para presentar las adhesiones expiraba este martes. De ahí que el tiempo extra llegue in extremis.

Esa misma aritmética que plantea la Ley Concursal para sacar adelante el convenio señalaba que, cuando fue presentada la propuesta y todavía se encontraban el Santander y Bankia en el pool acreedor, ese 51% estaba garantizado entre los siete grandes y el consorcio de Damm y Luxempart. Tras descolgarse el banco de Emilio Botín, la masa acreedora que, en bloque, podría sacar adelante la propuesta descendió hasta el 46%. A día de hoy, esa mayoría necesaria está totalmente desdibujada.
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