La banca acreedora cree que Pescanova oculta pérdidas

stop

La CNMV vuelve a requerir documentación sobre las cuentas de la compañía amenazando con sancionarla

Fernández de Sousa, presidente de Pescanova, y planta en Redondela

05 de abril de 2013 (23:43 CET)

Lejos de clarificar sus cuentas, Pescanova continúa agrandando la incertidumbre. El intenso consejo de administración celebrado este jueves, en el que Damm volvió a pedir la revocación del presidente Manuel Fernández de Sousa, acabó con un comunicado de la empresa gallega a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, en el que anunciaba su próxima entrada en concurso de acreedores, “dado que no parece posible alcanzar, a corto plazo, un acuerdo con los acreedores de la sociedad y que su situación financiera presenta riesgo de deterioro”.

La semana en la que la pesquera estaba llamada a arrojar luz sobre sus cuentas y definir su deuda, así se lo requería la CNMV y sus acreedores, acabó de la peor manera. Con el consejo dividido, Damm pidiendo el cese del presidente, la banca indignada y Fernández de Sousa saliendo a calmar la tormenta entre sus trabajadores, a quienes pidió apoyo y tranquilidad a través de una nota.

En lo relativo a las cifras de Pescanova se duda de todo. La tarea de radiografiar la deuda total de la segunda empresa gallega, en la que trabajaba BDO, su auditora durante más de 10 años, ya no es el centro del problema. La banca, así lo afirman fuentes próximas a la negociación, considera que la empresa está ocultando pérdidas, a pesar de que presentó a la CNMV un beneficio atribuido de 15,66 millones de euros en el primer semestre de 2012, mientras que cerró 2011 con un beneficio consolidado después de impuestos de 48,8 millones de euros, un 34,4% más respecto al año anterior, siempre según los datos remitidos al regulador.

Amenaza de sanción de la CNMV


El organismo presidido por Elvira Rodríguez ha alimentado los temores de la banca, a la que la declaración de concurso de acreedores obliga a provisionar el 25% de la deuda. El grupo gallego tenía hasta este viernes para enviar la información correspondiente al segundo semestre del año 2012, así como “determinada información complementaria”. Este envío se produjo, sin que parte de los accionistas tuvieran conocimiento de ello, pero fue insuficiente. La CNMV entiende que la documentación presentada “es incompleta e insuficiente por lo que ha procedido a remitir un nuevo requerimiento con apercibimiento del régimen sancionador, según la normativa vigente, que incluye un plazo de 5 días hábiles para su contestación”.

Lo cierto es que el tiempo corre en contra de la compañía, que llevaba un mes en preconcurso de acreedores, y le quedaban tres para evitar la suspensión de pagos definitiva. La CNMV realizó al menos dos requerimientos formales a Pescanova, los pasados uno y doce de marzo. Fue precisamente el primero de marzo cuando la compañía presentó la comunicación, prevista en el artículo 5 bis de la Ley Concursal, para la renegociación de su deuda, anunciando así el preconcurso. Acto seguido acudió al juzgado de lo Mercantil de Vigo para hacer efectiva la presentación del expediente.

El doce de marzo, ante el siguiente requerimiento de la autoridad bursátil, era el propio presidente de la compañía, Manuel Fernández de Sousa, quien firmaba un hecho relevante informando de que “hemos detectado discrepancias entre nuestra contabilidad y las cifras de deuda bancaria que pudieran ser significativas y que estamos en proceso de revisión y conciliación”, despertando todas las alarmas.

El consejo dividido

La tormenta desencadenada este viernes no estuvo precedida de calma. El consejo de administración volvió a dar buena cuenta de las discrepancias entre los consejeros. Según fuentes cercanas al proceso, cinco de los doce consejeros votaron en contra de la solicitud del concurso voluntario de acreedores y de la revocación de BDO Auditores.

Sería el caso de José Carceller, en representación de Damm; François Tesch, en representación del fondo Luxempart, José Antonio Pérez Nievas, representante de Iberfomento; Antonio Basagoiti, expresidente de Banesto y hombre de confianza de Emilio Botín; y Yago Méndez, hijo de José Luis Méndez --exdirector general de Caixa Galicia--, que mantiene una estrecha relación con Carceller.

Entre estos consejeros suman una participación mayor que la del presidente de la compañía, Manuel Fernández de Sousa, con un 14,4%, pero que podría ser incluso inferior en estos momentos.

Demanda contra BDO Auditores

El consejo de Pescanova también acordó solicitar al juzgado Mercantil competente la revocación del nombramiento de BDO como auditores para la verificación de sus cuentas anuales individuales y consolidadas del ejercicio 2012, así como la designación de otro auditor. La petición de revocación para la auditoría se llevó este viernes un paso más lejos. Pescanova prepara una demanda contra la firma que ha revisado sus cuentas desde 2001, al considerar que no ha realizado correctamente su trabajo. La compañía gallega ha contratado al despacho de abogados Albiñana & Suárez de Lezo para que se encargue de elaborar la demanda.

BDO no ha entrado a valorar en profundidad la ofensiva de la pesquera. La auditora se mantiene a la espera de las acciones que pueda emprender Pescanova, pero advierte que “mantiene su posición” y que “estudiará los movimientos a realizar” cuando se formalice la demanda.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad