El centro comercial de El Corte Inglés en Santiago.

Juicio al exjefe de planta de El Corte Inglés: "Es un depredador"

El acusado negó haber realizado proposiciones sexuales en el juicio penal por acoso que se celebra en Santiago

El juicio contra el exjefe de planta de El Corte Inglés de Santiago de Compostela por acoso sexual arranca con la acusación de cuatro empleadas, que aseguran haber sufrido tocamientos y propuestas soeces por el exalto cargo, al que acusan de “depredador”.

Cuatro antiguas empleadas de la cadena han comparecido en los Juzgados de Santiago de Compostela este martes en una vista penal contra el que fuera jefe de planta desde el año 2014 hasta su cese en 2017.

La denunciante, que lleva el caso a la vía penal tras haber denunciado previamente al jefe de planta por acoso sexual y laboral, ha recalcado que se trató de un acoso sexual continuado del que fueron víctimas, además, otras compañeras.

Presunto acoso sexual

En su declaración en la vista, la denunciante ha asegurado que el acusado llegó a la planta donde trabajaba, el departamento de electrodomésticos, en 2012, "desde el Hipercor, por problemas de faldas" y que, al poco tiempo, "empezó" a decirle "cosas" de contenido sexual, a "hacer gestos obscenos" o a decir "frases soeces", como "no me vengas con esos morritos, que me pones cachondo'.

La mujer ha explicado que, en su puesto de trabajo y cuando estaban solos, le mostraba "vídeos y fotos pornográficas" y le llegó a hacer proposiciones para mantener relaciones sexuales en "un motel que conocía". Además, ha acusado al que fuera su jefe de "tocamientos inadecuados" y "roces": "Me cogía por la cintura y me decía 'qué durita estás'", ha dicho.

Despido tras un informe de El Corte Inglés

"Fue poco a poco, de forma gradual, pero desde el principio", ha asegurado la mujer, que ha explicado que respondía a estas frases marchándose a otro lugar. "Si no le sigues el juego, sabes que vas a estar en la calle o que va a hacerte la vida imposible", ha explicado.

La trabajadora puso los hechos en conocimiento del departamento de Personal en 2016, pero, ha asegurado, no le hicieron caso. "Me dijeron que no le diese importancia y en noviembre pedí la baja porque la situación era insoportable", ha resumido. A raíz de la consulta con su médico, la trabajadora puso los hechos en conocimiento del protocolo interno de El Corte Inglés en la materia, un departamento que emitió un informe en el que apreciaba la existencia de acoso sexual hacia la denunciante y que derivó, posteriormente, en el despido del acusado.

Acusación de otras tres exempleadas

Por los Juzgados de Santiago también declararon como testigos otras tres mujeres que trabajaron en la misma planta y que, según han revelado, sufrieron los comentarios y las proposiciones del acusado. En concreto, una de las testigos ha contado como, cuando estaba embarazada de su segunda hija, el entonces jefe de planta le dijo que "ahora era el momento de hacerlo", porque así no se quedaría embarazada, y ha afirmado que el acusado la cogía "de las caderas" y de la "cabeza" con intenciones de carácter sexual.

La mujer ha dicho que no denunció los hechos por miedo a que la "echasen a la calle", como habían despedido a un compañero que "se había enfrentado a él". Tiempo después, y ante la "difícil situación", pactó con la empresa su marcha.

Otra trabajadora también declaró haber sido objeto de comentarios sexuales y de "tocamientos". "No denuncié porque no me sentía apoyada, porque no fui capaz, y temía que hubiese represalias", ha explicado la mujer, que ha sostenido que fue cuando la llamaron a declarar para el informe interno cuando supo que había más casos. "Su manera de hablarme y su conducta no eran normales. Para mi, esta persona es un depredador", ha zanjado.

Finalmente, también ha declarado una trabajadora del departamento de atención al cliente, ubicado en la misma planta, que ha contado que "era habitual" que el denunciado "dijese cosas de contenido sexual" y le mostrase "imágenes pornográficas" en su teléfono móvil.

El exjefe de planta lo niega

El acusado ha negado tajantemente que realizase nunca proposiciones sexuales, tocamientos o comentarios explícitos a las trabajadoras y ha vinculado la denuncia a un conflicto de tipo laboral derivado de "las comisiones" de venta. Según el exjefe de planta, este mantuvo una "relación cordial" hasta finales de 2015, que, según él, se deterioró por la influencia de un tercer trabajador, despedido posteriormente, con el que tuvo un altercado y que "fue el asesor legal" de la mujer.

"Estaban descontentas laboralmente y por las comisiones", ha dicho el exjefe de planta, que ha sostenido que nunca tuvo conocimiento de los comportamientos que le atribuían a pesar de que durante en año 2016 fue "apercibido dos veces". "Me dijeron que habían llegado quejas de que yo utilizaba malas formas, pero no por cuestiones sexuales", ha descrito. Sin embargo, entre el primer y el segundo apercibimiento, en agosto de 2016, le fue asignada otra planta. "La consecuencia de esto es que estoy en la calle", ha dicho el acusado, un despido disciplinario que, aunque recurrió, se falló en su contra.

Un artículo de Economía Digital Galicia

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