Jugada de Copasa: vende su filial minera y un año después suspende pagos

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DESINVERSIONES

José Luis Suárez, presidente de Copasa, habla con el conselleiro Agustín Hernández en una obra en Ouresense

A Coruña, 07 de abril de 2015 (00:25 CET)

La ourensana Copasa se ha convertido en una de las primeras constructoras en Galicia, con el permiso de San José. El grupo de Luis Suárez siempre se posiciona en los puestos de cabeza en cuanto a compañías dedicadas a la obra pública. Sin embargo, en su éxito también influyen más factores, como su ojo inversor, tanto a la hora de comprar, como de esquivar negocios deficitarios.

Tuvo suerte Copasa hace tan sólo unos meses, cuando la Xunta adaptó a la medida de sus posibilidades las características de la obra de la Autovía da Costa da Morte, para la que no acababa de conseguir la financiación necesaria. Pero esta no ha sido su única jugada redonda en los últimos tiempos. La constructora ourensana ha sabido esquivar el concurso de acreedores de una de sus filiales históricas dedicada a la minería, ya que se deshizo de ella un año antes de que suspendiese pagos.

La sociedad en cuestión a la que un juzgado acaba de aprobar su entrada en concurso de acreedores es Áridos de Astariz, que cuenta con una cantera (no exenta de polémica ya que se la acusó de mantener su actividad sin los permisos necesarios) situada en Toén (Ourense).

Desinversión

Copasa entró en el accionariado de la minera en el año 92 y llegó a rondar el 100% de las acciones de la compañía. Sin embargo, a finales de 2012 se deshizo de la mayoría accionarial, quedándose con una participación "meramente testimonial", según explican fuentes de la empresa.

Fue una jugada maestra la de deshacerse de la mayoría en Áridos de Astariz, ya que la sociedad acaba de entrar en concurso de acreedores, según se publica en el Boletín Oficial del Estado. Dedicada a la extracción de arenas, en la actualidad, y tras la venta de Copasa, la sociedad dominante de la compañía es Astur Gallega de Minería SL.

Números rojos

En 2013, último año del que hay cuentas presentadas de esta empresa ante el Registro Mercantil, la compañía logró una facturación de 2,1 millones de euros, la mitad que doce meses antes. Áridos de Astariz cerró el ejercicio con unos números rojos por valor de 464.220 euros, frente a las ajustadas ganancias de poco más de 5.000 euros contabilizadas en 2012.

La realidad de Copasa fue bien distinta ese año. Cerró con un beneficio neto de 7,8 millones de euros y el crecimiento de sus ventas fue constante hasta los 222,1 millones de euros, un 6% más.

No obstante, tanto Copasa como Astur Gallega de Minería cuentan con ejecutivos que comparten negocios. Uno de los administradores de la segunda compañía es Juan Pablo González Pacheco, quien también ocupa cargos de relevancia en Patrimonio Segoviano, participada por la constructora.

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