Manuel Jove, presidente de Inveravante, y Felipa Jove, vicepresidenta de Inveravante y presidenta de la Fundación María José Jove / EFE

Jove revoluciona el turismo mexicano con su megaproyecto sostenible

Inveravante continúa tramitando los permisos necesarios para su complejo de lujo en la Baja California, que es considerado "prioritario" por las autoridades

Manuel Jove ha vuelto a hacerse fuerte en el ladrillo. Catorce años después de la venta de Fadesa a Fernando Martín, el empresario tiene de nuevo, a través de Inveravante, una gigantesca cartera inmobiliaria. Solo en España y con la división Avante Espacia, prevé facturar más de 770 millones en los próximos tres años con las promociones ubicadas en toda la geografía española, siendo Galicia su primer mercado gracias, en buena medida, al proyecto de golf de Xaz, situado en Oleiros. No obstante, hay que cruzar el Atlántico para encontrar otro de los grandes proyectos del empresario coruñés: en México cocina desde años el macrocomplejo de lujo Marinazul Golf & Resort, situado en San Felipe y bañado por las cálidas aguas del Golfo de California. En la actualidad, y según explican fuentes de Inveravante, el proyecto para desarrollar esta marina de lujo sigue su curso si bien, "está en manos de las autoridades federales desarrollar determinadas infraestructuras" que darán cobertura al proyecto.

No obstante, no semeja que esto vaya a suponer un problema ya que el proyecto de Marinazul se ha convertido en todo un revulsivo en la zona, debido al empleo que generará a y a la economía que movilizará. 

El proyecto no es nuevo. Su tramitación arrancó ya en 2010, si bien su envergadura hace que las cosas vayan despacio. Fuentes conocedoras de la operación indican que el inicio de la construcción del resort no es inminente. Lo que sí es cierto es que el macrocomplejo que Jove desarrolla a través de Inveravante Crescentia ha ‘revolucionado’ la zona. Las autoridades locales y los medios informan con pelos y señales de cada avance en el proyecto y es que el mismo tiene la consideración de “prioritario” en el territorio azteca.

Reactivador econonómico y social

El complejo proyectado tiene una extensión de 1.200 hectáreas y una superficie total de 1,6 millones de metros cuadrados edificables para usos residenciales y terciarios. Contará con hoteles, áreas residenciales y de recreo y zonas comerciales y deportivas, con campos de golf y ecuestres. La obra proyectada consiste, además, en la construcción de dos marinas, una interior con áreas de servicio en la zona contigua al desarrollo turístico-residencial y otra exterior, separada de la costa en forma de isla y conectada a la marina interior.

A partir del año 2018 el proyecto tomó impulso y comenzó a aparecer de forma habitual en la prensa azteca. Según indica esta, el propio gobierno de Manuel Andrés López Obrador es consciente de la importancia que puede suponer “como reactivador económico de la zona” y como solución “a la problemática social que viven las gentes de San Felipe”.

Una desaladora en marcha

La marina de lujo que Jove prevé en San Felipe se enclava en un espacio verde muy significativo, motivo por el cual las autoridades locales hablan de él como un proyecto eminentemente sostenible. A finales de 2018, el recibió la autorización ambiental por parte de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y el pasado invierno acometió un salto importante en cuanto a la tramitación del proyecto ya que consiguió los permisos necesarios para la implantación de una desaladora para el agua marina del complejo.

El macrocomplejo de Inveravante está a unos 30 km de San Felipe, en Baja California

El proyecto de Invervante se desarrolla a unos 30 km. de San Felipe, en Baja California

La cara y la cruz de los proyectos en México

El apoyo de las autoridades al proyecto de Baja California contrasta con la situación de otro de sus grandes proyectos en el país americano, el centro de transferencia modal (Cetram) de Chapultepec, en Ciudad de México. Se trata de mucho más que un intercambiador de transportes, ya que el planeamiento pasa por levantar, a la par, un gran desarrollo urbanístico que incluye un hotel y una torre de oficinas. No obstante, este proyecto, presupuestado en 240 millones de euros, se encuentra ahora mismo en stand by. A finales de 2018, y después de un cambio de gobierno, las autoridades decidieron poner en revisión los seis proyectos de intercambiadores modales en marcha.

Según su página web, Inveravante tiene también en cartera la construcción de otro desarrollo residencial en Cancún

No es la primera vez que Jove emprende una aventura empresarial en Baja California. Ya cuando presidía Fadesa se hizo con suelo en el municipio de Loreto, en la zona sur. En el año 2004 se había hecho con 24,2 millones de metros cuadrados a título particular, si bien, años después, se los vendió a Fernando Martín en paralelo al traspaso de activos de Fadesa. Aquella operación se cerró en unos 118 millones de euros. No obstante, años después, el empresario madrileño fue a los juzgados, ya que aseguraba que no valían más de 10 millones de euros según tasacions independientes. Los juzgados, sin embargo, desestimaron la demanda interpuesta.

Un artículo de C. Díaz Pardo

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