Jove pone a cero sus inversiones

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Inveravante reduce su deuda financiera en más de 1.100 millones en un año tras la venta del paquete que le restaba en el BBVA y la desinversión en Vetra Energía

Manuel Jove, en el centro, junto a Felipa Jove y Manuel Ángel Jove | EFE

05 de julio de 2014 (02:35 CET)

Durante el año pasado, Manuel Jove, el presidente de Inveravante y la quinta fortuna de España según Forbes, rebajó de forma espectacular la deuda de su holding. De los 1.308 millones que debía a entidades financieras en 2012 pasó a 147 el diciembre de 2013. Con apenas apalancamiento, el grupo del empresario que vendió Fadesa a Fernando Martín se dedicará ahora a “consolidar” las numerosas inversiones que ha realizado en los últimos años, tanto en cartera de terrenos, como en energía y en el sector vitivinícola.

Pero, ¿cómo ha logrado Jove rebajar de forma tan notable la deuda de Inveravante? Dos operaciones han marcado el ejercicio 2013. La primera, ya conocida, fue la venta de la petrolera colombiana Vetra, de la que poseía un 75% y por la que se llevó algo más de 300 millones de euros. La segunda, y hasta ahora desconocida operación consistió en la venta de la participación que le restaba en el BBVA, donde llegó a ser el principal inversor privado. Fuentes del entorno del empresario aseguran que la participación en el banco de Francisco González siempre se entendió como una inversión financiera y su intención no era que se prolongase durante muchos años.

Minusvalías

Ahora mismo, Inveravante posee una participación meramente testimonial en el BBVA, muy alejada del 5% que adquirió tras la venta de Fadesa, que se cerró por algo más de 4.000 millones de euros. En julio de 2007 invirtió 3.200 millones en la entidad financiera a través de una compleja operación en la que se aplicó una operación de cobertura de máximos y mínimos para tratar de blindar la compra y cubrir potenciales pérdidas. Operación por la que, si bien la venta de los títulos del banco le ha generado destacadas minusvalías a Jove, no son tan altas como cabría esperar, según sostienen diversas fuentes empresariales. En 2012, Inveravante ya redujo su participación en la entidad financiera, hasta quedarse con un 2,9% del capital de la entidad.

Lo cierto es que la mayor parte de la deuda que sostenía Inveravante se correspondía con operaciones de financiación relacionadas con la inversión en BBVA, que llevaban incorporadas diferentes coberturas.

Las otras operaciones de 2013

Si bien estas son las dos principales operaciones de desinversión con las que ha conseguido reducir deuda, durante el año pasado, Jove también abandonó otros negocios. Durante el pasado ejercicio, Inveravante abandonó la compostelana Blusens Technology. Lo hizo mediante una operación acordeón con una significativa reducción de capital de 5,4 millones de euros, hasta dejarlo a cero. La posterior ampliación, de 109.995 euros, fue cubierta únicamente por los socios fundadores de la tecnológica compostelana. Inveravante también abandonó el accionariadod e Blusens Global Corporation, la matriz del prometedor proyecto. Esta salida le generó un considerable quebranto al empresario, ya que en 2008 aportó 16 millones para hacerse con el 47,5% del capital social. Sin embargo, las pérdidas que acumulaba la empresa gallega no eran un buen presagio, como luego se confirmó con la entrada en concurso de Blusens Technology.

También acabó por vender, meses después de la operación de Colombia, la participación que se restaba en Vetra México a la española Cobra, filial de la ACS de Florentino Pérez.
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