Jealsa pone una pica en Curaçao, emergente paraíso fiscal caribeño

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La primera conservera gallega domicilia dos sociedades en las antiguas Antillas Holandesas, con un valor en libros de 12 millones de euros

Jesús Alonso, junto a Núñez Feijóo y Antonio Fontenla

A Coruña, 30 de diciembre de 2015 (23:38 CET)

La primera conservera conservera gallega, Jealsa, ha llevado su proceso de internacionalización hasta una sofisticada plaza financiera. Se trata de Curaçao, que forma parte de las antiguas Antillas Holandesas, y está considerada como una emergente plaza off shore en pleno Caribe para las grandes empresas europeas. Jesalsa, a través de su corporación empresarial, creada el año pasado, ha puesto la pica en Curaçao a través de dos socieades, una de cartera y otra de comercialización de túnidos, mediante las cuales controla negocios en Latinoamérica.

Ambas firmas, denominadas Sant Yago NV y Sant Yago Tuna Fisheries, tienen un valor en libros de seis millones de euros cada una. La primera, de acuerdo con las cuentas de la corporación de Jealsa, depende directamente de Sant Yago Holding BV, sociedad holding propiedad de la compañía y domiciliada en Holanda, también una plaza de baja tributación en plena Unión Europea. San Yago Tuna Fisheries, la otra sociedad domiciliada en Curaçao, se encuentra en dependencia directa y al 100% de la sociedad de cartera Sant Yago NV. El valor en libros del holding creado por Jealsa en Holanda asciende a 11,6 millones de euros al cierre de 2013.

Estructura en el Caribe

Desde Curaçao, el grupo presidido por Jesús Alonso controla negocios en Guatemala, como son los que dependen de las sociedades Atunera Sant Yago y Atunera Nacional, dedicadas a la pesca de atún y controladas al 100% desde la isla caribeña.

Con la disolución de las Antillas Holandesas en 2010, islas como Bonaire, Aruba y Curaçao se convirtieron en territorio de la Unión Europea, lo cual posibilitó que tuvieran su propia fiscalidad, que no incluye impuestos corporativos pero sí una fiscalidad del 5% sobre los dividendos. Al ser parte de la UE, las convierte en plazas off shore muy atractivas.

Se trata de zonas de baja tributación al alcance de cierto tipo de empresas multinacionales que deben tener al menos tres empleados en las islas y utilizar la mitad de los activos en la jurisdicción. La mayoría de empresas multinacionales que utilizan islas como Curaçao para optimizar sus impuestos disponen de filiales en los Países Bajos, como es el caso de Jealsa con su sociedad holding, donde declaran y pagan impuestos laxos, para luego canalizar el capital a través de esta jurisdicción fiscal caribeña.

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