La plantilla de Alcoa acudirá a los tribunales para impedir tanto la ejecución de los despidos como la paralización de las cubas de electrolisis. EFE/Eliseo Trigo

¿Inviable Lugo? Los precios estaban peor cuando Alcoa vendió A Coruña

Alcoa rechaza vender la fábrica de San Cibrao, aunque en 2019 traspasó A Coruña y Avilés sin Estatuto Eléctrico y con el precio del aluminio más bajo

Tanto los sindicatos como las propias administraciones públicas de España creen que Alcoa "nunca tuvo intención" de vender la fábrica de aluminio primario de San Cibrao. Este viernes, y después de fracasar las negociaciones para el traspaso de la factoría a Liberty House --compañía que forma parte del conglomerado GFG Alliance y que cuenta con el aval de los Ejecutivos autonómico y central-- la multinacional americana trasladó su decisión de activar un despido colectivo que afecta a 524 trabajadores en A Mariña y que conlleva la hibernación de las cubas de electrolisis, lo que para los trabajadores deja prácticamente sentenciada la planta y dificulta en exceso la posibilidad de encontrar un comprador en el futuro (los de Sanjeev Gupta advirtieron durante las conversaciones con Alcoa de que el mantenimiento de las cubas era un requisito indispensable para que la compraventa llegase a buen puerto).

En el comunicado remitido a los medios y los mercados el pasado viernes, Alcoa esgrime una serie de cuestiones por las que considera que la venta de la planta de aluminio primario de San Cibrao, la única de estas características que queda activa en España, no es "viable". Asegura que la factoría no lo es "debido a factores productivos estructurales", como el hecho de no contar con un marco energético competitivo en España, la sobrecapacidad mundial de la producción de aluminio y la caída del precio del mismo.  

El precio del aluminio se recupera

No obstante, los argumentos de Alcoa son, cuando menos, discutibles, ya que a finales de julio de 2019 traspasó las plantas que poseía en A Coruña y Avilés al fondo suizo Parter sin que España contase con un Estatuto del Consumidor Electrointensivo aprobado y con el precio del aluminio más bajo que el actual. En concreto, y de acuerdo con los datos del London Metal Exchange --la bolsa de metales de Londres que sirve como referente del precio de los mismos--, la tonelada de aluminio estaba el pasado viernes, 9 de octubre, a 1.805,5 dólares. El 30 de julio de 2019, cuando se selló el traspaso de las plantas de Alcoa en A Coruña y Avilés a Parter (que menos de un año después de esta operación vendió la mayoría accionarial de las mismas a Grupo Industrial Riesgo), la tonelada de aluminio tenía un precio más bajo, en concreto, 1.781 dólares.

Efectivamente, este año el precio de aluminio, como el del resto de metales pesados se derrumbó durante los meses más críticos del coronavirus. Cuando el virus se propagó a nivel mundial, en abril, su precio cayó hasta los 1.424 dólares la tonelada. Sin embargo, desde entonces ha escalado más de un 25%, anticipando los metales pesados la salida de la recesión económica, según algunos inversores internacionales que creen que el precio del aluminio continuará al alza. Durante el pasado ejercicio, y siempre según los datos de la LME, el aluminio alcanzó en abril su precio más alto, a 1.922 dólares la tonelada.

precio aluminio

Liberty House ya fue 'rechazada' una vez

Con estos datos sobre la mesa, ya hace semanas que los representantes de los trabajadores sostienen que Alcoa no desea traspasar su negocio en A Mariña a un competidor, como es el caso del gigante GFG, que compró a Río Tinto la fundición de aluminio más grande de Europa, en Dunkerque (Francia). Liberty House, cuyo plan para rebajar la factura eléctrica de San Cibrao pasa por abastecerla a través de una planta de hidrógeno verde, sostenida mediante energía renovable eólica y solar, se interesó por las plantas de A Coruña y de Avilés, aunque, finalmente, Alcoa decidió vendérselas a Parter. En la actualidad, los comités de empresa de ambas factorías, ahora bajo la marca Alu Ibérica, reniegan de ese proceso de puja tutelado por el Estado y demandan al Gobierno que "intervenga" ambas plantas.

Curiosamente, a finales de 2018, El Comercio, de Asturias, publicaba que la ya entonces ministra de Industria, Reyes Maroto, solicitó a altos directivos de ArcelorMittal su colaboración para sondear a Liberty House como posible interesada en los activos de Alcoa en A Coruña y Avilés. Las relaciones entre ambos grupos son a priori buenas. El año pasado, la siderúrgica vendió activos por valor de 700 millones a Liberty. Además, GFG Alliance encomendó este 2020 a Roland Junck, quien fue consejero delegado de ArcelorMittal a nivel mundial, que se encargase de liderar la estrategia del grupo para llegar a 2030 con sus plantas de acero y de aluminio siendo neutras en carbono. Así, semeja que si bien el Gobierno central siempre ha apostado por la compañía británica para dar el relevo en la industria del aluminio español, Alcoa, por el momento, ha preferido otras opciones.

Caída en bolsa

Con respecto a 2019, cuando Alcoa vendió A Coruña y Avilés, lo que sí ha cambiado, según la multinacional de Roy Harvey, son los resultados de la planta de aluminio primario de Cervo. Según explica la compañía, "durante este año y hasta el 30 de septiembre, la planta de aluminio primario de San Cibrao ha registrado unas pérdidas de aproximadamente 45 millones de dólares". "En 2018 y 2019, sus pérdidas combinadas ascendieron a 126 millones de euros", indica el grupo que, no obstante, también el pasado ejercicio accedió a vender las actuales factorías de Alu Ibérica a pesar de las "pérdidas significativas" que acumulaban.

También ha variado la cotización del grupo de aluminio. El día que anunció la venta a Alu Ibérica, los de Pittsburgh cerraban la cotización en la bolsa de Nueva York con la acción a un precio de 23,04 dólares. Este viernes, la multinacional acababa la sesión a 12,52 dólares el título. En lo que va de año, el precio de la acción ha caído más de un 35%.

La plantilla irá ante la justicia

En cualquier caso, tanto la plantilla de Alcoa como la Xunta de Galicia y el Gobierno de España ya han anunciado que harán todo lo que esté en su mano para impedir el cierre de la única planta de aluminio primario en activo en el país. Este domingo, en el marco de una manifestación en la que los trabajadores de A Mariña estuvieron acompañados por estudiantes que reclamaban una "alternativa de futuro" para la zona, el presidente del comité de empresa, José Antonio Zan, manifestó que este martes solicitarán ante la justicia la "impugnación del ERE" presentado por la multinacional americana, así como pedirán "medidas cautelares" con el objetivo de que las cubas de la planta no paren su actividad.

Un artículo de C. Díaz Pardo

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