Inditex y Megasa controlaban 17 navieras en los años en los que Bruselas exige devolver el 'tax lease'

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Los astilleros sostienen que la textil recurrirá ante la justicia europea la devolución de las bonificaciones percibidas entre 2007 y 2011

Manifestación en Vigo en contra de la devolución del 'tax lease' / EFE

18 de julio de 2013 (23:51 CET)

Aunque la devolución de las bonificaciones por el tax lease está por cuantificar y canalizar a través del Ministerio de Hacienda, la acotación temporal realizada por el comisario de Competencia, Joaquín Almunia, toca de lleno a inversores gallegos, al margen de la situación que afrontan los astilleros y armadores. La devolución de las desgravaciones fiscales entre 2007 y 2011, de acuerdo con la nueva revisión de la UE, afecta al menos a dos grandes grupos autóctonos, Inditex y Metalúrgica Galaica (Megasa), que durante esos años tenían activas hasta un total de 17 Agrupaciones de Interés Económico (AIE). Sobre ellas, que representan el eje societario de los inversores que se beneficiaron de la arquitectura fiscal de las bonificaciones, recae ahora la devolución de las desgravaciones, que les permitieron generar bases imponibles negativas en sus Impuestos de Sociedades.

Al margen de otros grupos empresariales, Inditex tenía bajo su órbita hasta 14 navieras a 31 de enero de 2010, que poco a poco se fueron liquidando hasta desaparecer de sus balances en los ejercicios siguientes. En el caso de la familia Freire, propietarios de Megasa, controlaban entre 2010 y 2011 un total de tres navieras, de las que poseían un 50%. Se trata de las agrupaciones Naviera Auriga, Naviera Luarca y naviera Nervión. Naviera Luarca fue extinguida en 2011, según las cuentas de Megasa. El capital de estas tres navieras se acercaba a los 22 millones de euros.

Catorce AIE de Inditex

En el caso de Inditex, según recoge su memoria correspondiente a 2010, “la inversión en Agrupaciones de Interés Económico corresponde a la participación en el capital de diez AIE (catorce a 31 de enero de 2010), cuya actividad es el arrendamiento de activos dirigida por otra entidad no vinculada al grupo, que es la que retiene la mayoría de los beneficios y está expuesta a los riesgos relacionados con dicha actividad”, refleja la memoria de actividad del grupo textil. Todo un aviso ante lo que después se vendría a confirmar desde Bruselas. Fuentes oficiales de Inditex consultadas por Economía Digital eluden valorar la situación generada por el mandato de la UE.

“Estas agrupaciones”, continúa Inditex en su memoria de dicho año, “se han acogido a los incentivos fiscales regulados en la legislación española, siendo los resultados de las mismas registrados en el epígrafe del impuestos sobre beneficios de la cuenta de pérdidas y ganancias consolidada”. Inditex detallaba ese año que era “socio, con una participación del 49%, de cinco agrupaciones de interés económico; del 46% de una agrupación, del 50% de dos agrupaciones y del 49,50% de otras dos agrupaciones”. Todas estaban domiciliadas en Las Palmas.

Las bonificaciones

“Su objeto social”, explicaba la compañía, “es el arrendamiento de activos, que se han acogido a los incentivos fiscales regulados en la normativa del Impuesto sobre Sociedades, habiendo solicitado y obtenido del Ministerio de Economía y Hacienda dicho beneficio”. “Como consecuencia de dichas operaciones se han producido ajustes positivos y negativos en la base imponible, que se han tratado, igualmente, como diferencias permanentes”, apuntaba.

“Además”, decía la compañía, “por dichas operaciones se ha aplicado una bonificación por inversiones por importe 9,4 millones de euros (9,1 millones en 2009)”. La compañía textil advertía que durante el ejercicio, el 2010, se había registrado una corrección de valor del coste de la inversión por importe de 10 millones de euros (21 millones en 2009) y un menor pasivo por impuesto diferido por importe de 2,5 millones de euros.

Los astilleros dicen que Inditex recurrirá


Si bien Inditex se mantiene cauta y asegura que “no tiene nada que decir” ante el dictamen europeo ya hay quien ha hablado por ella.

Álvaro Platero, presidente de la asociación de pequeños y medianos astilleros en reconversión (Pymar) aseguró este jueves que tanto Inditex como El Corte Inglés (otra de las compañías supuestamente atrapadas en el tax lease) recurrirán ante los tribunales la decisión europea que obliga a los inversores a reintegrar las ayudas fiscales que consiguieron entre 2007 y 2011.

“El daño que se les ha causado en imagen es mayor a lo ganado con la inversión”, indicó Platero.

Recurso y suspensión cautelar

Los astilleros sostienen que unos 200 barcos en toda España se verán afectados por las devoluciones. La cifra, no obstante, habría aumentado hasta los 273 si, como era la idea inicial del comisario de Competencia, Joaquín Almunia, la devolución de las bonificaciones hubiera computado desde 2005.

En Galicia, la Xunta espera que, finalmente, la devolución pueda ser “asumible” por los inversores, ya que todavía no existen cifras concretas, aunque ya ha anunciado su intención de instar al Gobierno central a que recurra la devolución ante el Tribunal de Justicia Europeo.

De momento, el ministro de Industria, José Manuel Soria, ha adelantado que propondrá en el Consejo de Ministros de este viernes que el Ejecutivo recurra la decisión. Al mismo tiempo, solicitará que se establezcan medidas cautelares para suspender el reintegro “mientras no se sustancie el recurso”.
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