Inditex se juega la reputación en Brasil a pesar del centenar de auditorías a sus proveedores

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RESPONSABILIDAD SOCIAL

C.D.P.

El presidente de Inditex, Pablo Isla (izquierda), y el fundador y máximo accionista del grupo, Amancio Ortega (derecha), en una imagen de archivo
El presidente de Inditex, Pablo Isla (izquierda), y el fundador y máximo accionista del grupo, Amancio Ortega (derecha), en una imagen de archivo

A Coruña, 15 de mayo de 2015 (02:09 CET)

Inditex se juega la imagen en Brasil. El Ministerio de Trabajo de dicho país considera que el grupo de Amancio Ortega ha incumplido los acuerdos que suscribió en 2011 con el Gobierno carioca para mejorar las condiciones laborales de su cadena de proveedores. Ahora, se enfrenta a una multa de 25 millones de reales brasileños, más de 7,3 millones de euros.

En concreto, una auditoría compuesta por 40 fiscales del Ministerio y del Sistema Fiscal de São Paulo y Santa Catarina han denunciado irregularidades tales como retraso en los pagos, evidencias de aumento de accidentes laborales y fraudes de contratación en proveedores subcontratados por Inditex entre 2012 y 2015 y que se dedicaban a la confección de ropa para Zara.

Más de 430 irregularidades detectadas

En concreto, y según destacan los medios brasileños, las auditorías del Ministerio de Trabajo brasileño detactaron un total de 433 irregularidades en las condiciones laborales que aplica el grupo de moda español, y eso, a pesar de que en los últimos años, Inditex se ha centrado mucho en controlar las condiciones de sus subcontratas, con el fin de evitar escándalos de esta magnitud.

El informe del Gobierno brasileño ha iniciado un procedimiento administrativo impulsado por Inspección de Trabajo que propone multar a la multinacional gallega por incumplir el acuerdo al que llegó con el Ejecutivo en 2011, pacto precisamente que se firmó tras otro escándalo relacionado con denuncias de esclavitud laboral entre proveedores de Zara.

Inditex recurre el informe

Inditex niega la mayor y fuentes del grupo explican que ya han procedido a recurrir el informe al considerar que tiene numerosos errores, como incluir a empresas que no tienen ningún tipo de relación con el grupo. La compañía sostiene además que, si bien el informe lleva desarrollándose desde 2012, hasta ahora no recibieron ningún tipo de comunicación acerca de las posibles irregularidades detectadas, aún cuando era obligatorio en base al pacto firmado en 2011.

La textil con sede en Arteixo, argumenta también que las 67 empresas analizadas por el Gobierno carioca trabajan para muchas compañías, además de para Inditex. De hecho, Zara sólo representaría el 15% de la producción de estas sociedades. Según apuntan diversos medios, el grupo gallego destaca también que el informe estatal no habla de "condiciones esclavas o de vulneración de derechos de los trabajadores" sino de faltas de carácter administrativo.

Brasil, un país bajo la lupa de Pablo Isla

Lo cierto es que, según se destaca en el último relatorio del Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa (RSC), que analiza las actuaciones en este ámbito de las cotizadas españolas, Inditex es la empresa "que facilita información más detallada" acerca de las políticas de control sobre sus proveedores.

El informe destaca que durante 2013 la compañía realizó más de 1.425 auditorías pre assessment (una suerte de auditorías de evalución previa) frente a las 113 del año anterior. En ese ejercicio, contabilizada 1.592 proveedores directos en 40 países distintos, realizándose el 50% de la producción en los llamados mercados de proximidad como son España, Marruecos o Turquía.

El documento del Observatorio de RSC también destaca que en 2013, Inditex llevó a cabo más de 800 auditorías de producción, siendo precisamente Brasil uno de los países en donde más puso la lupa. En concreto, 307 se produjeron en Marruecos, 239 en Argentina, 108 en el país carioca, 84 en Turquía, 62 en Bangladesh y 20 en China.

En su informe, precisamente, el organismo no incide en las condiciones de los proveedores brasileños, sino que destaca, por ejemplo, la falta de auditorías en un cluster tan importante como es India o el escaso número de estudios controles realizado en Bangladesh, a pesar de ser uno de los países con más riesgo en sus fábricas.

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