Iberdrola salva del parón inversor a las renovables gallegas

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La compañía prevé finalizar la central de San Pedro en 2016 y mantiene en agenda el proyecto de Santa Cristina. Entre los dos suman una inversión de 573 millones.

Alberto Núñez Feijóo e Ignacio Galán con los cañones del Sil de fondo

23 de febrero de 2014 (00:34 CET)

Iberdrola despliega en Galicia un notable negocio energético, compuesto por grandes centrales hidroeléctricas en la cuenca del río Sil y un próspero conglomerado de parques eólicos aglutinados bajo el paraguas de su filial domiciliada en A Rúa (Ourense), Iberia Renovables Galicia SAU. Esta semana, el presidente de la compañía, Antonio Galán, que presentó en Londres el plan bienal de Iberdrola, advirtió de un parón en las inversiones del grupo en España a causa de la reforma energética impulsada por el Gobierno que está, a su juicio, mermando los beneficios y propiciando un marco regulatoria inestable.

Las palabras de Galán sembraron dudas en Galicia, donde el pulso inversor de Iberdrola inyectó 1.100 millones de euros durante la última década. Sobre todo porque en la agenda de la energética está la ampliación de la central de San Pedro, aguas abajo del mayor complejo hidroeléctrico de Galicia, el que conforman la central de Santo Estevo y Santo Estevo II (Nogueira de Ramuín), también de Iberdrola. A la lista de saltos hidráulicos se suma el proyecto de Santa Cristina (A Teixeira), una nueva central que debería comenzar a construirse tras la ampliación de San Pedro. Ambas instalaciones se mantienen en la agenda del grupo.

San Pedro y Santo Estevo, complementarios


Claramente en el caso de San Pedro, donde continúan los trabajos. Está prevista una inversión próxima a los 55 millones de euros y, si las cuentas no fallan, estará lista para operar en 2016. La ampliación de la presa, a escasos kilómetros de la desembocadura del Sil en el embalse de Peares, es casi una consecuencia directa de la puesta en marcha de Santo Estevo II. Ambas centrales están diseñadas como embalse y contraembalse, modulando el caudal del río y permitiendo el máximo aprovechamiento energético. Santo Estevo estará a pleno rendimiento cuando la ampliación de San Pedro esté concluida.

Por ello, el proyecto quedó prácticamente sellado con la inauguración de Santo Estevo II, una obra que requirió una inversión de 127 millones y cuatro años de trabajo. Con la puesta en funcionamiento, Iberdrola sumó 176,9 megavatios a los 264 de la central original, levantando en el mayor complejo hidroeléctrico de Galicia. La ampliación de San Pedro añadirá otros 25 megavatios a los 40 que tiene instalados actualmente el salto.

Sin fecha para Santa Cristina

La explotación eléctrica del río Sil tiene para Iberdrola una guinda final en la puesta en funcionamiento de la central de Santa Cristina, un proyecto de 517 millones de euros con una potencia de 750 megavatios dividida en tres grupos. La estación de bombeo que planea la compañía generó gran controversia entre los grupos ecologistas por estimar que se alzará en una zona protegida por la Red Natura.

A pesar de que la compañía asegura que sigue en los planes, no pone fechas. Ignacio Galán, cuando asistió a la inauguración de Santo Estevo II en mayo de 2013, fue ambiguo al respecto. Concretó que hasta que finalicen las obras de San Pedro no tomarán la decisión sobre esta última intervención. “El otro lo haremos a continuación o no lo haremos a continuación en función de las circunstancias, pero en este momento no es el proyecto en el que estamos involucrados", zanjó.

El calendario deja fuera, por tanto, a la nueva central del plan inversor presentado por Galán esta semana para los próximos dos años.

Viento a favor en el negocio eólico

Uno de los sectores con mejores resultados para Iberdrola y uno de los más golpeados por los cambios regulatorios es el eólico. Pese a todo, Iberdrola Renovables Galicia SAU logró un beneficio de 71,2 millones en 2012, un 24,4% más que el registrado un año antes. La potencia instalada alcanzó los 604 megavatios tras la ampliación, también en 2012, de uno de sus parques eólicos que le permitió sumar 12 más a su negocio energético gallego.

A finales del año pasado, el grupo liquidó una de las sociedades agrupadas en el holding Iberdrola Renovables Energía. Energías Renovables de Muros echó el cierre. Era una de las beneficiadas por las adjudicaciones del concurso eólico del bipartito que fue anulado con la llegada de Núñez Feijóo a la Xunta. Por lo tanto, dice Iberdrola, ya no tenía sentido mantener la sociedad activa.

El nuevo reparto, que presentó el entonces conselleiro de Economía, Javier Guerra, tampoco trajo grandes noticias para la compañía de Ignacio Sánchez Galán. Solicitó 350 megavatios y apenas recibió dos.
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