Hijos de Rivera pasa las tijeras a su negocio de cervecerías

stop

La compañía reestructura su división hostelera con ajustes de gasto y personal, además del cierre de un local

Ignacio Rivera, CEO de Hijos de Rivera, y cervecería de Estrella Galcia en Cuatro Caminos (A Coruña)

19 de agosto de 2014 (02:38 CET)

Hijos de Rivera enrosca los pocos tornillos sueltos de su bien engrasado negocio. El grupo que produce y comercializa Estrella Galicia reestructurara su división hostelera para contrarrestar las pérdidas acumuladas en ejercicios anteriores.

En esa área de negocio, que aglutina la sociedad Giste Cervecera, se encuentra la popular cervecería coruñesa de Cuatro Caminos, que ocupa el espacio de la antigua fábrica de Estrella Galicia antes de su traslado al polígono de A Grela; además de una cervecería en Vigo y otras dos en locales alquilados de Madrid, en Pozuelo de Alarcón y La Moraleja.

Inyección de 1,4 millones

La hoja de ruta se ha materializado en un plan trianual que ha comenzado a ejecutarse en 2013 y que, a tenor del balance de Giste Cervecera, está funcionando. La sociedad ha revertido su resultado de explotación negativo de 2012 (142.113 euro de números rojos) para obtener la modesta cifra de 176.336 euros en positivo.

El núcleo duro de las medidas se centra en la contención de los gastos de estructura, tarea en la que está enfrascada la filial desde 2010 para blindarse ante una “incierta evolución del consumo”, según explica la memoria anual de Giste.

Claro que el plan para volver a la rentabilidad ha contado con el apoyo del socio único, Hijos de Rivera SA, la empresa cabecera del grupo, que ha desembolsado 1,44 millones para compensar dos préstamos participativos de 400.000 euros y otro ordinario de 637.900 euros que se utilizaron, precisamente, para la puesta en marcha de las cervecerías de Madrid.

Ajustes de gasto y cierre

La otra parte del plan, al menos en el primer año, consistió en ajustar los gastos de estructura y de personal, que se redujeron en un año en 30.000 euros. En la memoria de la compañía no se aprecia una gran variación en el cuadro de personal, que pasó de 76 empleados a cierre de 2012 a 72 al año siguiente. Aunque sí se anotan indemnizaciones por despidos de 72.478 euros en 2013 y de 136.054 el año anterior.

En ese ejercicio, año 2012, se cerró una de las cervecerías Estrella Galicia, que la compañía define como “embajadas” de su marca. Fue el céntrico establecimiento de Burgos, ubicado frente a la catedral y a escasos minutos de la Plaza Mayor de la ciudad. La primera intención de la compañía gallega fue traspasar el local, pero las negociaciones no llegaron a buen puerto y se decidió echar el cierre.

¿Tan mal estaba antes de los recortes?

Hay que tener en cuenta que las cervecerías de Estrella Galicia, que tienen como gran atractivo la cerveza de bodega e incorporan una zona de restaurante para comer, tienen un valor promocional importante para la marca, más allá de su resultado contable. Y, por otra parte, el volumen de negocio que maneja el grupo, con 230 millones de facturación, 26,4 millones de beneficio y sin apenas apalancamiento, está muy lejos de las cifras que maneja su división hostelera. Es una parte pequeña del negocio de la compañía por lo que los agujeros son sencillos de tapar.

En 2012, Giste Cervecera todavía presentaba un fondo de maniobra negativo y el patrimonio neto era inferior a la mitad del capital social. La empresa achaca a la localización en España y a la contracción del consumo en el país las dificultades de su negocio hostelero. Bien sea por los ajustes realizado, bien por cierta recuperación del consumo, las cervecerías han ido a mejor, logrando en conjunto elevar la cifra de negocio en 300.000 euros, hasta los 4,7 millones, y obteniendo un modesto beneficio de 181.000 euros. La compañía estima que la facturación de sus locales seguirá creciendo este año, en torno a un 5%, mientras sigue aplicando el plan de ajuste.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad