Hacienda subasta una finca de los Ruiz-Mateos por más de cinco millones de euros

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CONCURSO ACREEDORES

José María Ruiz-Mateos

21 de noviembre de 2011 (14:20 CET)

La Agencia Tributaria ha convocado una subasta para una finca de la familia Ruiz-Mateos valorada en 5,27 millones de euros, situada junto a los terrenos de Bodegas Garvey en Jerez de la Frontera (Cádiz). El próximo 14 de diciembre adjudicará una parcela de terreno urbanizable, de 55 áreas de superficie y de la que no constan cargas.

Los licitadores interesados tendrán que constituir antes de que se celebre la subasta un depósito del 20% del tipo en primera licitación ante la mesa encargada del trámite. En este caso, alcanza los 1,05 millones de euros. Si no nadie puja en la primera vuelta, se podrá acordar la celebración de una segunda si la mesa lo juzga procedente. Entonces el tipo de subasta sería el 75% del acordado en la primera.

También tendría otra opción: iniciar el trámite de adjudicación directa. En este escenario, el adjudicatario debería ingresar en la fecha de la adjudicación o dentro de los quince días siguientes la diferencia entre el depósito constituido y el precio de la adjudicación.

Concurso de acreedores

La subasta, pública y publicitada, se incluye en el concurso de acreedores de Nueva Rumasa. Tras el verano, la familia Ruiz-Mateos vendió todas sus empresas al empresario valenciano Angel de Cabo, a través de la sociedad Back in Business. Por el momento, los jueces que tramitan los procesos de insolvencia han apartado a los nuevos propietarios de la gestión de Trapa, al carecer de un plan de negocio concreto, Maspalomas Hoteles y Elgorriaga.

En el marco de estos procesos, los administradores concursales han puesto a la venta las firmas Dhul, Elgorriga y Cavas Hill, mientras que ya han cambiado de manos Quesería Menorquina, que pasó a directivos y trabajadores, y Cacaolat, que cayó en manos de la alianza formada por Damm, Cobega y Victory Turnaround. Por su parte, Carcesa continúa alquilada con opción a compra.

De Cabo asumió la gestión de Nueva Rumasa, que cuenta con cerca de 1.500 millones de pasivo y cientos de acreedores, y puso al frente de la compañía a Iván Losada, que ejerce como director general. Parte de las sociedades adquiridas están domiciliadas en paraísos fiscales, en su mayoría en Belice.
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