Hacienda destroza un astillero gallego en una operación anticontrabando

stop

Aduanas trató de eludir la indemnización, pero fue condenada a pagar por inutilizar las instalaciones y retrasar la entrega de buques ya reparados

Cristóbal Montoro e instalaciones del astillero vigués Armada

23 de agosto de 2014 (00:58 CET)

Por extraño que pueda parecer, en esta ocasión será el Ministerio de Hacienda el que tenga que pagar, en vez de, como suele ser habitual, recaudar dinero. La dirección general de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) -aun no queriendo y tratando desde el principio de esquivar la factura y la indemnización- ha sido condenada a abonar al astillero vigués Armada, SA, Astilleros Varaderos, todos los destrozos causados en sus instalaciones durante una poco exitosa operación anticontrabando llevada a cabo por un equipo especial. Los agentes buscaban pistas sobre un pesquero del que albergaban sospechas por su posible participación en alguna infracción punible, y que en ese momento estaba en reparación en el propio astillero.

La Audiencia Nacional ha obligado al departamento de Montoro a costear los arreglos de las instalaciones empresariales y restituirlas a como estaban antes de los desperfectos. En el juicio se ha demostrado que una operación marítima en busca del pesquero Ghandi, aparentemente sospechoso, tuvo como consecuencia que, de un lado, se inutilizase el varadero vigués, y, de otro, no se hallase nada de particular en el pesquero investigado. La operación de vigilancia causó destrozos que impidieron el funcionamiento normal de la empresa, retrasando la entrega de buques ya reparados y listos para navegar, y el acceso de otros clientes en busca de arreglos.

Dos años

El Ministerio intentó desde el principio eludir el pago de estas reparaciones y desestimó la reclamación inicial presentada por el astillero, considerando que no se había causado ningún perjuicio por parte de los agentes en el citado operativo. La queja de Armada, que ha tardado casi dos años en ser reconocida finalmente, se basaba en los importantes destrozos realizados por la negligencia del equipo policial durante la operación de acceso a las instalaciones. Los investigadores intentaron -un día de semana y con la empresa en funcionamiento ordinario- acceder imprudentemente al astillero desde el mar a bordo de una patrullera por una zona en la que, como finalmente se demostró, era inviable para la embarcación.

Pese a la negativa inicial del Ministerio de Hacienda a indemnizar y a reconocer que había causado los destrozos en las instalaciones de Armada, un recurso admitido por la sala de lo contencioso-administrativo de la Audiencia Nacional ha dado posteriormente la razón a la empresa de construcción naval. Los protagonistas de los graves desperfectos fueron los miembros del equipo de una patrullera del Servicio de Vigilancia Aduanera de la Dependencia Regional de Aduanas e Impuestos Especiales de la delegación de la AEAT en Galicia, condenados finalmente por responsabilidad patrimonial del Estado.

Escombros

Según relata el fallo judicial, al llegar inercialmente a las proximidades del muelle de Armada en busca del pesquero sospechoso, la tripulación se dio cuenta de que el calado existente en la dársena era insuficiente para culminar la operación desde la propia patrullera y acceder así fácilmente a tierra firme. Al dar marcha atrás a los motores para evitar que la nave de inspección se quedase varada en una zona de escasa profundidad, las turbinas de propulsión de la embarcación, por su enorme potencia, proyectaron todo tipo de escombros hacia el astillero, inutilizando de esta forma las guías y los carros que se emplean para subir y bajar los buques del mar.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad