Hacienda destapa infracciones fiscales en Ferroatlántica durante cuatro años

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La Agencia Tributaria levantó actas por las que la compañía de Villar Mir ha tenido que abonar 7,4 millones de euros

Ferroatlántica advierte de que, si no se venden las centrales, plantas como la de silicio solar de Arteixo carecerían de sentido

13 de febrero de 2013 (20:54 CET)

Ferroatlántica no solo ha tenido que enfrentarse a demandas penales por delitos contra el medio ambiente en el embalse de Fervenza, cuya energía explota, y hasta llegó a encararse con el mismísimo Ministerio de Fomento en reclamación del lucro cesante que se derivaba de la construcción del AVE por la paralización de una de sus minas de cuarzo, gestionada por una filial. El último episodio de sus conflictos toca en hueso. Y es que la compañía presidida por Juan Miguel Villar Mir se ha dado de bruces con el fisco. Hacienda ha puesto al descubierto infracciones fiscales del grupo de ferroaleaciones relacionadas con el Impuesto de Sociedades durante nada menos que cuatro años, en el período comprendido entre 2004 y 2007, que le llevó levantar actas de inspección por las que Ferroatlántica ha tenido que abonar hasta 7,4 millones de euros.

Tuvo que ser la memoria de la compañía presentada el año pasado, correspondiente a 2011, la que puso discretamente sobre el tapete los problemas de Ferroatlántica con la Agencia Tributaria, que hasta ahora han pasado desapercibidos. Según dicho documento, en julio de 2011 los inspectores fiscales levantaron actas por “determinadas operaciones en las sociedades del grupo que consolidan fiscalmente con Inmobiliaria Espacio”, matriz del Grupo Villar Mir, que la propia compañía se limitaba a considerar “eventualmente divergentes a los tratamientos e interpretaciones fiscales establecidos”.

Actas fiscales

Las actuaciones se remontan a julio de 2009, cuando la Agencia Tributaria inició actuaciones de comprobación e investigación de carácter general de los períodos 2004 a 2007 en algunas de las sociedades pertenecientes al Grupo Ferroatlántica. Esas “divergencias” a las que se refería la compañía en su memoria se han saldado con unos cuantos millones extra en concepto de impuestos no abonados para la compañía del ex ministro.

En concreto, el gasto derivado de la mencionada acta fiscal correspondiente a las sociedades pertenecientes al grupo ha ascendido a un total de 7,4 millones de euros. De ese importe, la compañía admite que en las cuentas presentadas el año pasado han sido registrados, a mayores, 5,7 millones en el epígrafe de ”gasto por Impuesto sobre Sociedades” . Los 1,7 millones restantes corresponden a los intereses de demora, que la compañía computa como “gastos financieros”, ambos en la cuenta de pérdidas y ganancias del ejercicio 2011.

Ferroatlántica tiene abiertos a inspección fiscal otros cuatro ejercicios, los que arrancan en 2007. Según las disposiciones legales vigentes, las liquidaciones de impuestos no pueden considerarse definitivas hasta que no han sido inspeccionadas por las autoridades fiscales o haya transcurrido el plazo de prescripción de cuatro años.

Más inspecciones

Según expone la compañía, de las eventuales inspecciones que pudieran realizarse de los ejercicios abiertos a inspección “podrían derivarse pasivos fiscales de carácter contingente, no susceptibles de cuantificación objetiva”. No obstante, los administradores del grupo estiman que “dichos pasivos, en su caso, no serían significativos”.

Ferroatlántica, que tiene tres fábricas en Galicia (Cee, Dumbría y Sabón), además de saltos en la cuenca del Xallas, fue demandada penalmente por la presunta comisión de un delito contra el medio ambiente y por daños como consecuencia de la mortandad piscícola acaecida en el embalse de Fervenza en 2007. En noviembre de 2011 se dictó sentencia de conformidad, condenando a la compañía a abonar 305.000 euros en concepto de responsabilidad civil.

Las centrales de Ferroatlántica basan el aprovechamiento hidroeléctrico del cauce de diversos ríos cercanos a las fábricas. Cinco de estas centrales están situadas en la cuenca del río Xallas (Dumbría), y una en la cuenca del río Grande do Porto (Vimianzo). La compañía tiene más saltos en concesión que comenzará a construir en breve.
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