Guerra entre Comar y Egasa por las apuestas deportivas

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La familia González Fuentes presiona para que la Xunta vete las carreras de galgos, que están disparando los ingresos del grupo de Collazo Mato

José Collazo Mato (Comar) y José González Fuentes (Egasa)

16 de junio de 2014 (04:31 CET)

El reglamento de apuestas deportivas de la Xunta preparó el campo de batalla para que la gran industria del juego se batiese por la cuota de mercado en Galicia. Dos años después, la revisión de dicho reglamento está provocando otro tipo de guerra, que se libra más entre bastidores. Las compañías que más y mejor se han implantado desde la entrada en vigor de la normativa –Egasa, con la marca Luckia, la alianza entre Comar y Codere, y la vasca Reta-- mantienen intereses contrapuestos en un asunto que, de entrada, parecía anecdótico, pero que se ha convertido en capital: las carreras de galgos. Entre las partes en disputa están los señores del juego de Galicia, Collazo Mato (Comar) y la familia González Fuentes (Egasa).

Unos y otros han mantenido ya conversaciones con la Xunta de Galicia, que en agosto de este año procederá a revisar su reglamento. Uno de los motivos de que, al menos, Comar, Reta, Egasa y Sportium hayan “consultado” al Gobierno autonómico, según fuentes del sector, es la posible prohibición o restricción de las carreras de galgos.

La velocidad del galgo

¿Por qué? Las carreras de caballos y, especialmente, las de galgos, son rápidas y, con determinados dispositivos incorporados a la máquina de apuestas, puede seguirse el resultado en directo. Un jugador puede ver como se esfuman o se multiplican 20 euros cada ocho minutos. Este atractivo provoca el hundimiento de las máquinas B, incapaces de competir con semejante oferta.

En la Comunitat Valenciana, donde la regulación de las apuestas deportivas es un año anterior a la de Galicia, el sector de las tragaperras se movilizó en contra de este tipo de apuesta y la Generalitat acabó restringiendo la oferta parcialmente, al prohibir que se retransmitiesen las carreras de galgos o caballos en las máquinas ubicadas en locales de hostelería.

Quién gana y quién pierde

La decisión de la Xunta no será baladí, por ejemplo, para Comar y Codere, la alianza de Collazo Mato y la empresa madrileña. En esta primera fase de implantación, que ya han completado, las carreras de galgos y caballos suponen cerca de un 35% de su facturación. Tienen el equipo completo, con monitor auxiliar que permite mostrar la carrera y el resultado en directo.

Esta tecnología le da una ventaja competitiva sobre sus rivales. Reta oferta la apuesta en carreras de galgos y caballos pero no ofrece el resultado inmediato. Mientras que la máquina de Luckia (Egasa) no tiene entre sus apuestas las polémicas carreras. 

De esta manera, si la situación se mantiene como hasta ahora, los grandes beneficiados serán Comar y Codere. En caso contrario, perderán una de las armas que les da ventaja sobre sus rivales.

Más pólvora por las licencias

Los tres gigantes del juego prevén completar en Galicia el cupo máximo de máquinas permitido por la Xunta en hostelería. En consecuencia, pronto tendrán otro frente abierto. El Gobierno gallego debe decidir si les otorga nuevas licencias para ampliar su red de otros operadores que no hayan alcanzado el límite en agosto de este año. En la comunidad están implantándose también Sportium, Bwin o Cirsa.

Junto a esta posibilidad, ya contemplada en el reglamento, hay cuando menos otras dos. Conceder una prórroga a las compañías que no hayan cubierto el cupo, lo que perjudicaría a los señores del juego gallego. O bien, ampliar directamente el número de licencias concedidas a las empresan que lo soliciten.
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