Paneles solares para la producción de energía

Grupos internacionales entran en el negocio solar español desde Vigo

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La multinacional francesa Reden Solar toma el control de diez sociedades eólicas domiciliadas en Vigo y que puso en marcha el grupo de Fernández Alvariño

en A Coruña, 29 de mayo de 2018 (05:00 CET)

Las buenas perspectivas de la energía fotovoltaica en España, con mucho margen para su desarrollo debido a la parálisis que atravesó el sector desde el tijeretazo aplicado por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en 2010, han despertado el apetito de inversores extranjeros, que irrumpen en el mercado a la espera de un boom que ya se ha producido en otros países, en buena medida, por el abaratamiento de los paneles.

Es en este contexto cuando la multinacional francesa Reden Solar, antigua división fotovoltaica de Fonroche, ha entrado con fuerza en el mercado estatal tomando el control de una decena de sociedades del ramo radicadas en Vigo. Todas las empresas llevan el nombre de Almazán Occidental Solar seguidas de un número identificativo y hacen alusión a los paneles fotovoltaicos que desarrolló el grupo del expresidente de la patronal gallega, Fernández Alvariño, en Vigo, Aragón y Granada.

En manos portuguesas

Las instalaciones, de unos 100 kilovatios cada una, no estaban en manos del empresario vigués, sino del grupo portugués Salvador Caetano (SGPS), dedicado fundamentalmente al sector del automóvil pero con una rama en el área de energía. Esta empresa mantuvo una alianza con la empresa gallega, pero acabaron segregando el negocio y repartiéndose los parques.

Las diez empresas fotovoltaicas estaban controladas hasta hace unos meses por Astatine Division Company, del grupo luso en alianza con Globalwatt.  Las sociedades cambian ahora de manos, entrando como administrador único la multinacional francesa Reden Solar Sas.

Históricos fondos de inversión irrumpen en el negocio solar

Reden Solar, con unos ingresos de explotación de unos 130 millones repartidos en unas 500 instalaciones, está a su vez controlada por Infravia (53%), herederos de la división fotovoltaica de Fonroche, y Eurazeo, un fondo de inversión con origen en París aunque ya expandido a nivel global, con oficinas Nueva York, Shangai, Sao Paulo o Luxemburgo. Tiene unos 15.000 millones en activos bajo gestión y fue un histórico accionista de France Telecom.

La entrada de nuevos inversores en el mercado fotovoltaico español da una nueva dosis de optimismo a un sector que detecta de nuevo el afán inversor por los parques. El recorte a las primas del PSOE, cuando la crisis ya golpeaba con fuerza, sumió al negocio solar en la parálisis, prolongada por la moratoria de Rajoy y el gravamen al autoconsumo, el llamado impuesto al sol, que castigó la zona de refugio de las empresas instaladores tras el frenazo a los parques.

 

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