Manuel García Pardo, CEO de Greenalia

Greenalia: “El efecto del Covid en nuestros proyectos ha sido menor"

El consejero delegado de Greenalia, Manuel García, admite que la pandemia retrasó los proyectos, pero asegura que el impacto económico ha sido mínimo

“Estamos viendo que nuestro negocio está resistiendo el Covid-19 casi sin ningún tipo de efecto, más allá de algún retraso en la construcción. Creemos que somos unos privilegiados, que ese efecto es temporal, que lo vamos a recuperar y que luego durante 25 años podremos tener en funcionamiento todas las instalaciones”. Así resumió Manuel García, el consejero delegado de Greenalia, el impacto de la pandemia en el desarrollo de negocio del grupo.

La compañía gallega de renovables tiene 74 megavatios en funcionamiento, correspondientes a parques eólicos y a los 50 de la planta de biomasa de Curtis. Otros 3.535 megavatios están proyectados para su puesta en marcha, de los que 185 están en construcción o preparados para iniciar la instalación.

El grupo, con un volumen de activos que acaricia los 250 millones, se encontró con el coronavirus en medio del desarrollo de cinco instalaciones. García admitió que provocó retrasos, pero restó importancia al impacto que tendrán en el balance de Greenalia. “Los retrasos no son tan relevantes en nuestro negocio, siempre y cuando estén controlados. Estamos hablando de instalaciones que van a funcionar durante 25 años con ingresos recurrentes. Lo realmente importante no es que comiencen a funcionar tres meses antes o tres meses después, sino que entren a funcionar y generen ingresos recurrentes durante esos años”, explicó en la presentación de resultados del primer semestre, en el que la compañía logró un ebitda de 2,79 millones, un 65% más que en el mismo periodo del año anterior, elevó el resultado de explotación hasta los 1,6 millones y casi duplicó el beneficio, que se situó en los 577.000 euros.

 

Greenalia sale ganando

Greenalia cartografió el impacto en cada uno de los proyectos que tiene en marcha y concluyó que su portafolio sale reforzado del año que irrumpió la pandemia, si bien reconoce que todavía es difícil medir el alcance que tendrá el coronavirus a lo largo del tiempo.

Respecto a la planta de biomasa, señaló que hubo retrasos en las pruebas al no poder desplazarse los técnicos que hacen las comprobaciones. Sin embargo, la valoración se eleva debido a la ampliación que decretó el Gobierno de las horas de producción con derecho a retribución de 6.500 a 7.500 al año. De esta manera, la planta de Curtis puede producir 1.000 horas más vendiendo a 90 euros, lo que generará 5 millones adicionales de facturación y algo más de 2 millones de ebitda.

En otros tres proyectos eólicos, que suman algo más de 150 megavatios, Greenalia reconoce un impacto negativo de 6,8 millones a causa de los retrasos en su puesta en marcha. Se trata de Ourol; Croa I, Croa II y Montetourado; y Campelo, Bustelo y Montetoural. García explicó que aprovecharán para mejorar la tecnología a instalar en las distintas localizaciones.

Finalmente, la compañía ha añadido a su portafolio un nuevo desarrollo eólico, los 25 megavatios de Touriñán, que suman 3,1 millones a la valoración de su cartera.

Greenalia tenía a cierre de junio una deuda próxima a los 250 millones y una caja de 8,84 millones. Además de los proyectos que están en marcha, el grupo suma más de 2.000 megavatios que ya tienen acceso a red, lo que duplica las previsiones del propio grupo.

Un artículo de Rubén Rodríguez

Enviaremos un mensaje al correo indicado con el enlace que deberás clicar para completar el alta. No recibirás ningún boletín hasta entonces. Política de privacidad