Golpe a la unidad del sector forestal: los empresarios de Lugo rompen la patronal gallega

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La asociación provincial que preside Daniel Villapol abandona Fearmaga y amputa a Confemadera, que pierde la representación de 173 empresas

Elier Ojea, presidente de Fearmaga, y Daniel Villapol

31 de octubre de 2014 (02:00 CET)

La frágil unidad del sector forestal gallego, construida a golpe de riñón y asociacionismo, acaba de encajar una estocada cerca del corazón. La Asociación de Empresarios de la 1ª Transformación de la Madera de Lugo ha decidido caminar por su cuenta y abandonar Fearmaga, la primera asociación que se creó en Galicia para representar a todos los aserraderos y rematantes de las cuatro provincias, hace ahora 35 años.

Con la escisión de Fearmaga, los empresarios lucenses dejan también huérfana a Confemadera, la patronal que eclosionó en 2012 con el ambicioso objetivo de representar a todo el sector forestal.

Conflicto de intereses

La ruptura duele y levantará polvo en el monte gallego. La asociación lucense representa a 173 empresas de las 500 que conforman Fearmaga. Su presidente es Daniel Villapol, propietario de Maderas Villapol, ínclito proveedor de Ence y la mayor empresa forestal de Lugo junto a Costiña, con una facturación que alcanzó los 5,4 millones en 2012 y que, si las cuentas de la familia Villapol no fallan, superará los 10 millones en este ejercicio.

El presidente, a pesar de su indudable influencia en la provincia, asegura que la rebelión vino del pueblo y que fueron los maderistas asociados los que forzaron la deserción. Entienden, explica Villapol, que Fearmaga no representa sus intereses ya que ha perdido su independencia al navegar en el mismo barco que Confemadera, que representa tanto a Finsa o Ence como a las pequeñas empresas de aprovechamiento forestal proveedoras de estas. El presidente de Fearmaga y de Confemadera es el mismo, Elier Ojea.

La extraordinaria asamblea

Los maderistas lucenses votaron este jueves la ruptura con Fearmaga en Asamblea Extraordinaria con un resultado de 50 votos a favor y 14 en contra. Fue el quinto punto del orden del día, lo que irritó a alguno de los empresarios contrario a la escisión: “Es el tema más importante que tratamos en años y lo discutimos como quinto punto justo antes de ir a comer, casi escondiéndolo”, apuntó el ex presidente de la asociación, Santiago Montero.

Finalizado el lance, Daniel Villapol reiteró que no hizo “propaganda ni a favor ni en contra” de la ruptura, ya que, de hecho, considera que el sector “se debilita con la división”. La asociación tendrá que comunicar ahora a Fearmaga que sus caminos se separan y pedir voz propia en todos los órganos donde tiene representatividad a través de la federación gallega. En la agenda de la asociación provincial está también un encuentro con Tomás Fernández-Couto, Secretario Xeral de Medio Rural e Montes. Estaba previsto que asistiera a la asamblea pero declinó esta opción al mediar un asunto interno de semejante calado.

¿Y ahora qué?

Tiene razón Daniel Villapol, el sector forestal, más del 3% del PIB gallego, sale debilitado. La patronal Confemadera pierde peso, y eso ayudará poco a la hora de negociar con las administraciones y movilizar a los empresarios. En los días previos, los presidentes de las asociaciones de A Coruña, Lugo y Ourense habían tendido la mano a Villapol para solucionar el conflicto en un burofax en un burofax en el que expresaban su sorpresa ante la drástica medida planteada por los maderistas lucenses. Es cierto que habían manifestado su malestar en reuniones de la Asamblea y el comité ejecutivo, pero de ahí a romper la baraja había mucho trecho.

Daniel Villapol asegura que no hay intención en Lugo “de forzar un cambio de liderazgo” en el sector forestal y que no aceptaría ocupar la silla de Elier Ojea en la presidencia de la federación para no dejar espacio a la sospecha. “En 6 meses podríamos estar en Fearmaga de nuevo. Hace falta independencia de quien nos representa y que realmente la silla de Fearmaga exista”, zanja.

Pero lo cierto es que el movimiento ha desconcertado a propios y extraños. Más todavía cuando faltan apenas ocho meses para que Elier Ojea, que volvió a reclamar este jueves unidad, cumpla cuatro años en la presidencia de Fearmaga y se convoquen elecciones.
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